Los 30 coches más bonitos de la historia de la automociónLos coches más rápidos del mundo y su velocidad máximaLos coches más caros y lujosos del mundo Tras la pandemia, una sola proclamación recorrió toda la industria automotriz, de abajo hacia arriba; una que terminaron compartiendo tanto los fabricantes generalistas como los de gran lujo: debían ponerse cuanto antes a ofrecer sólo coches 100% eléctricos. Aquello dio paso a un sinfín de ambiciosas estrategias de electrificación, que los más agoreros calificaron como poco o nada realistas.Ha pasado algo más de un lustro, y parece que aquellos pesimistas han triunfado. Las estrategias de entonces se han convertido en 'papel mojado', y los fabricantes prefieren ahora tomar aproximaciones más sensatas donde los motores de combustión no están muertos, ni mucho menos.Mejor motores suaves que silenciososY para sorpresa de nadie, las marcas más elitistas se han unido con veloz entusiasmo a este cambio de tendencia. Así tenemos que tras Lamborghini, Aston Martin o Bentley, Rolls-Royce también se aleja ahora del horizonte que ellos mismos se fijaron para 2030. ¿La razón? Como recalca su CEO Chris Brownridge, sus clientes siguen prefiriendo sus motores de siempre.Así lo ha confesado el mismo Brownridge en una reciente entrevista con el diario inglés The Times: "Por cada cliente que adora los vehículos eléctricos hay otro que no. Nos damos cuenta de que algunos clientes preferirían tener un motor V12. El V12 forma parte de nuestra historia".Chris Brownridge CEO Rolls-RoyceLos motores de doce cilindros forman parte de las mil y una tradiciones que Rolls-Royce mantiene como marca. Pero, a diferencia de otras en este segmento, sus impresionantes cubicajes y cifras de potencia no están destinadas a ofrecer prestaciones de infarto, sino más bien a garantizar un desplazamiento extremadamente suave, sin el más mínimo tirón o vibración que pueda perturbar el confort de los ocupantes.Rolls-Royce Spectre BaileyEl Spectre, la nota discordanteNo obstante el lanzamiento del Spectre demostró que, desde el punto de vista tecnológico, la suavidad de funcionamiento y el silencio de un motor eléctrico están siempre muy por encima de los que pueda ofrecer el más suave de los motores de combustión. Pero eso, tal como recalca Brownridge, parece no haber convencido a ese importante sector de clientes que siguen queriendo viajar con un V12 por tradición y estatus.