Isack Hadjar, en Barcelona.Después de adelantar el jueves que la FIA había aceptado el derecho de revisión de Alpine, la noticia terminó de saltar en la mañana del viernes en Barcelona cuando se hizo efectivo que Gasly recuperaba el podio que un par de penalizaciones por exceso de velocidad en el pit-lane le quitaron en Mónaco. Pero mientras Alpine celebraba en un lado del paddock, en Red Bull lamentaban perder el que era su segundo podio consecutivo tras el de Verstappen en Canadá. ¿O no tanto?Porque el principal damnificado de la anulación de esas sanciones a Gasly, Hadjar, no está visiblemente molesto por tener que ceder el bronce de Mónaco a su compatriota. O al menos, así lo manifiesta a AS en Montmeló al preguntarle si le preocupa perder el podio: “No, porque no puedo perderlo, ya subí a él, así que para mí ya es demasiado tarde. Deberían haberlo decidido antes, ya no me pueden quitar las emociones que viví en él, así que no me importa mucho”.No era su primer podio en la F1, subió al de Zandvoort el año pasado, pero sí que era su estreno con el champán en Red Bull, además, en el escenario más emblemático del calendario y junto a Hamilton, su ídolo confeso de la infancia. “Es raro, es simplemente raro. O sea, ya sabes, lo ves en la televisión desde que eres niño y luego llegas a la carrera en persona y compartes con él uno de los cientos de podios que tiene, es un verdadero privilegio. Me hizo muy feliz”, dice sobre ese momento junto a Lewis.“Una carrera agotadora”Y hay algo más que añadir a todo eso, lo que costó conseguir ese tercer puesto, que ya pasa a ser un cuarto, después de una “carrera agotadora” en la que Hadjar tuvo que hacer frente a problemas de rendimiento con la unidad de potencia prácticamente desde el inicio. No llegaron al punto de los que dejaron fuera a Verstappen en la salida, pero también le hicieron sufrir más de la cuenta para poder llegar al final de carrera con posibilidades de podio ante tanta penalización.“Fue muy difícil de pilotar. Tuvimos mucha suerte de terminar la carrera considerando lo que estaba pasando detrás de mí (en referencia al motor). Así que, fue mala suerte o suerte a la vez, llámalo como quieras, pero el equipo y yo también lo manejamos bien para seguir adelante, porque no solo me faltaba potencia, sino que la conducción era muy difícil”, recordaba Hadjar. Por todo lo dicho, quizá perder aquella recompensa de Mónaco duele más de lo que dice. ¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí