En el mundo del tuning hay nombres que parecen grabados en piedra desde hace décadas. Uno de ellos es la leyenda de BMW, AC Schnitzer. Desde su fundación en 1987 por Herbert Kohl y Willi Lammert, esta empresa de Aquisgrán ha sido sinónimo de unas modificaciones que, en la mayoría de los casos, han sabido encontrar el delicado equilibrio entre la deportividad y el aspecto de fábrica. Ahora, la empresa se encuentra al borde del cierre. Basta pensar en hitos como el ACS3 Sport basado en el M3 (E30) o el brutal V8 Roadster basado en el Z3, que consolidaron la reputación de la marca. Pero hoy nos ha llegado la impactante noticia: el Grupo Kohl ha anunciado que pondrá fin a su actividad como fabricante de piezas de tuning para BMW y MINI a finales de 2026. La burocracia y la presión del mercado, un lastre Según el director general Rainer Vogel, la decisión es una reacción racional a unas condiciones marco difíciles. Uno de los principales problemas es (por triste que resulte, pero previsible) el sistema de homologación alemán. Mientras que la competencia extranjera suele poder actuar con mayor rapidez, los largos procesos de evaluación frenan a la empresa de Aquisgrán. Si los accesorios no están listos para salir al mercado hasta ocho o nueve meses después de la competencia, el tren económico ya suele haber partido, según afirma la empresa. A esto se suman los sospechosos habituales de la situación económica actual: el aumento de los precios de las materias primas, la volatilidad de los tipos de cambio y la desaparición de proveedores en el sector de los subcontratistas. También han influido la progresiva desaparición del motor de combustión y un cambio en los hábitos de consumo. Galería: AC Schnitzer BMW M3 Touring (2024) La época en la que los jóvenes conductores se pasaban noches enteras devanándose los sesos con catálogos de llantas parece haber llegado a su fin. Al menos, la diversión por el tuning ya no es tan marcada como lo era hace una o dos generaciones. Vogel admite abiertamente que el sector apenas ha logrado transmitir el entusiasmo de la generación de sus padres a la juventud actual. ¿Qué va a pasar con la marca? El Grupo Kohl quiere centrarse en el futuro en su negocio principal: la venta y el servicio de vehículos y motocicletas. Sin embargo, eso no significa necesariamente que el nombre AC Schnitzer vaya a desaparecer por completo del panorama. Ya se están manteniendo conversaciones con interesados en adquirir la marca. Por el momento, aún no se sabe si AC Schnitzer seguirá existiendo bajo una nueva bandera ni en qué forma lo hará. Al menos hay una noticia tranquilizadora para los clientes y los aficionados: la liquidación de las existencias continuará hasta finales de 2026. Así que quien aún busque accesorios, llantas, un sistema de escape deportivo o una optimización de la suspensión para su BMW o MINI, puede aprovechar la oportunidad. El Grupo Kohl subraya además que el servicio posventa y las garantías seguirán estando garantizados incluso después de la fecha oficial de cierre. Un pequeño consuelo para un sector que pierde así a uno de sus actores más destacados.