Esos son los coches que se venden en España que más sufren en precio por culpa de los aranceles A finales del año 2024, Bruselas puso en marcha una de las medidas proteccionistas más agresivas que se recuerdan en mucho tiempo. Los fuertes aranceles impuestos a las importaciones de coches eléctricos fabricados en China pretende ser una solución para frenar los precios por debajo de mercado de estos vehículos una vez aterrizan en Europa.La creciente popularidad de las marcas chinas viene respaldada precisamente por sus políticas de precios. Los fabricantes que fabrican coches en el gigante asiático obtienen ventajas en cuanto a costes de producción se refiere, una ventaja que más tarde trasladan al mercado al comercializar sus vehículos a precios más que económicos.La llegada de las marcas chinas a EuropaDe este modo, China ha logrado penetrar en el mercado europeo del automóvil con muchas de sus marcas. Estas empresas aprovecharon la oportunidad que supone el vehículo eléctrico y aterrizaron en un momento en el que en Europa todavía no era posible comprar coches eléctricos baratos mientras las políticas ambientales de Bruselas presionaban al sector. Las marcas chinas fueron la respuesta a esta necesidad.El efecto que ha provocado la irrupción de las marcas chinas, que no solo han atacado al segmento de vehículos eléctricos, es que las compañías occidentales se hayan visto seriamente golpeadas mientras hacen inversiones millonarias para desarrollar su tecnología eléctrica.Las marcas europeas y japonesas invirtiendo enormes sumas de dinero para el desarrollo de coches eléctricos, unas inversiones que luego hay que recuperar vendiendo coches a un precio más alto, y las empresas chinas comercializando estos vehículos a precio de coche de combustión.Ante esta situación, las marcas europeas presionaron a Bruselas para que tomara cartas en el asunto. El resultado fue unos aranceles que llegan hasta el 38,1% en el peor de los casos. A ojos de Bruselas, no solo se trata de una medida proteccionista, los aranceles son la respuesta a una ventaja que los fabricantes chinos obtienen directamente de su gobierno.La razón de los aranceles a las importacionesUna investigación realizada por la Comisión Europea permitió esclarecer que dichos fabricantes obtenían ayudas por parte del Gobierno chino en forma de subvenciones, unas ayudas con las que reducen aún más los costes de producción y que les permite obtener esa ventaja comercial con la que atacar al mercado europeo.En dicha investigación, la Comisión Europea solicitó la ayuda de los fabricantes que supuestamente estaban obteniendo esas ayudas. Los que participaron, obtuvieron aranceles inferiores, mientras que los que se negaron a hacerlo tuvieron como consecuencia los aranceles más agresivos. Cabe recordar que las importaciones de China están sujetas a un arancel estándar del 10%, al que desde hace algo más de un año se suma esos aranceles especiales a coches eléctricos fabricados en China. No obstante, las empresas afectadas no han trasladado esa carga impositiva al precio de venta final del vehículo, sino que lo han absorbido como “pérdidas”, si bien los bajos costes de producción de las fábricas chinas permiten que, incluso con cargas impositivas adicionales, las ventas en Europa sigan siendo rentables a nivel económico.Las marcas más afectadasEn cuanto a las marcas de coches que más se han visto afectadas por los aranceles europeos a las importaciones de vehículos eléctricos chinos, son cuatro los nombres propios en este caso. Para empezar, tenemos al Grupo SAIC como la compañía que ha recibido el arancel con tipo más alto, del 38,1%, por negarse a participar en la investigación de la Comisión Europea.SAIC es propietaria de las marcas MG y Maxus, por lo que modelos como el MG Cyberster, los nuevos MGS6 y MGS5, el exitoso MG4, reciben las mayores cargas impositivas. En el caso de Maxus, que vende vehículos comerciales también con motores eléctricos, tenemos los eDELIVER 3, eDELIVER 5 y eDELIVER 9, así como el pick-up T90 EV o el camión eDELIVER 75.Otra de las empresas más afectadas por los araceles europeos a las importaciones de coches eléctricos fabricados en china es el Grupo Geely. Este grupo, que obtuvo un arancel del 20%, es propietario de marcas como Polestar, Volvo, Lynk&Co y Zeekr, así como Smart, por lo que la cantidad de modelos que se verían afectados es muy elevada. Esto incluye, por ejemplo, al Volvo EX30 (ahora se fabrica en Bélgica), a los modelos de Smart y al Lynk&Co 02.Por último, tenemos a BYD, con un arancel del 17,4%, lo que afecta a gran parte de su gama de modelos, ya que el fabricante chino centra sus esfuerzos en el coche eléctrico. Además, Leapmotor también se encuentra dentro de ese arancel del 20%, de ahí que la compañía, a través del acuerdo con Stellantis, haya decidido que va a fabricar sus modelos eléctricos en la planta de Figueruelas, en Zaragoza.