El segmento de los 125 sigue siendo el auténtico motor del mercado español de las dos ruedas. No en vano, prácticamente el 51 % de las motos que se venden en nuestro país pertenecen a esta cilindrada accesible con el carnet de coche y tres años de experiencia. Pero todavía resulta más interesante comprobar cómo dentro de este enorme pastel los escúteres compactos representan el 27 % de las matriculaciones. Un escenario tremendamente competitivo donde cada detalle cuenta y donde el nuevo Zontes 125X llega dispuesto a romper moldes.Porque sí, las marcas chinas han dejado de ser una alternativa exótica para convertirse en protagonistas reales del mercado. Y Zontes es uno de los ejemplos más evidentes. La firma aterrizó en España en agosto de 2018 prácticamente como una marca testimonial y hoy ya forma parte de esa nueva generación de fabricantes asiáticos que han cambiado la percepción del usuario europeo gracias a productos cada vez más competitivos, mejor terminados y especialmente equipados.Con el nuevo 125X la estrategia está muy clara: ofrecer más que sus rivales directos por menos dinero. Y lo cierto es que argumentos no le faltan.El primero y seguramente el más importante es su peso. El Zontes 125X es el único modelo de su categoría que utiliza un chasis de aluminio, una solución técnica poco habitual en este segmento y que le permite detener la báscula en apenas 117 kilos. Traducido a la práctica supone un ahorro aproximado de 15 kilos respecto a su rival directo y más ligero. Y en un escúter urbano eso cambia completamente la experiencia de conducción.Porque dinámicamente sorprende muchísimo. La ligereza y agilidad del conjunto se perciben desde los primeros metros. Cambia de dirección con rapidez, se mueve entre coches con enorme facilidad y transmite una sensación de control poco habitual en esta categoría. Precisamente esos 117 kilos son parte clave de su comportamiento.Otro de los grandes argumentos del Zontes 125X es su practicidad. Bajo el asiento encontramos espacio para guardar dos cascos integrales, una capacidad de carga impropia en un escúter compacto y que lo convierte en una opción especialmente interesante para el uso urbano diario. Además, el hueco cuenta con luz de cortesía. A ello se suman dos guanteras delanteras y una plataforma cómoda, reforzando todavía más su vertiente práctica.La accesibilidad también está muy conseguida gracias a una altura de asiento de solo 770 mm respecto al suelo, permitiendo llegar con facilidad incluso a usuarios de menor estatura. El asa para el pasajero y los estribos retráctiles terminan de completar un conjunto pensado para convivir con él todos los días.El equipamiento juega igualmente un papel fundamental en esta propuesta. Porque Zontes ha decidido no reservar la tecnología para modelos superiores. Así, este 125X incorpora sistema de arranque sin llave, pantalla TFT a color de cinco pulgadas, conectividad con el teléfono móvil mediante la aplicación Zontes Smart y sistema Mirroring, permitiendo visualizar funciones como el navegador directamente en el cuadro de instrumentos.La visibilidad de la pantalla TFT es muy buena incluso con mucha luz exterior y la conectividad aporta un claro valor añadido dentro de la categoría. Además, dispone de una toma USB tipo C ubicada en una de las guanteras, un detalle cada vez más imprescindible en la movilidad urbana actual.El equipamiento tecnológico no termina ahí. También incorpora sensor de presión y temperatura de los neumáticos, un gadget muy útil tanto para la seguridad como para el mantenimiento diario, además de iluminación Full LED, control de tracción desconectable, ABS de doble canal y luz de frenada de emergencia.La parte práctica queda reforzada por un depósito de combustible de 11 litros. Puede parecer una cifra secundaria, pero adquiere una enorme importancia si tenemos en cuenta el bajo consumo del modelo (2,58 litros cada 100 kms). Gracias a ello anuncia una autonomía cercana a los 426 kilómetros, un dato espectacular dentro del segmento y uno de sus grandes argumentos para quienes utilizan el escúter intensivamente cada día.El motor también es completamente nuevo. Un propulsor de 125 cc que destaca especialmente por su suavidad de funcionamiento y por unas recuperaciones muy convincentes a medio régimen. Además, incorpora sistema Startamp;Stop, reduciendo tanto el consumo como la contaminación acústica en ciudad gracias a la parada automática del motor en detenciones.En una primera toma de contacto, el Zontes 125X sorprende por el confort que ofrece pese a tratarse de un escúter compacto. Hay espacio suficiente para las piernas y la ergonomía está muy conseguida gracias a un buen equilibrio entre asiento, manillar y plataforma reposapiés. Todo resulta natural desde el primer momento.En movimiento destaca especialmente su facilidad de conducción. Es un modelo accesible, intuitivo y muy fácil de llevar incluso para usuarios con poca experiencia. El motor responde con alegría en salidas desde parado y recuperaciones urbanas mientras el conjunto transmite mucha confianza en todo momento.Pero no se limita únicamente a la ciudad. En recorridos extraurbanos el Zontes 125 X alcanza los 120 km/h de velocidad máxima, suficiente para circular con solvencia por rondas de circunvalación y vías rápidas sin sensación de ir forzado.A todo ello hay que sumar una interesante gama de accesorios compuesta por cubremanos, alfombrillas, respaldo para pasajero, sistema antirrobo de Shad, puños calefactables y un enorme baúl trasero de 75 litros de capacidad.Con todo, el Zontes 125 X se posiciona como una de las propuestas más completas e interesantes del segmento gracias a su ligereza, facilidad de conducción, autonomía, capacidad de carga y equipamiento tecnológico. Y especialmente por un precio difícil de creer actualmente: 2.688 euros.Disponible en color marrón, verde y negro, este nuevo escúter compacto deja claro hasta qué punto han evolucionado las marcas chinas en los últimos años. Sí, podría mejorar con unas manetas regulables y unos mandos retroiluminados, detalles que se echan en falta especialmente por la noche. Pero cuesta encontrar algo que ofrezca tanto por tan poco dinero.