El Gobierno de Turquía ha decidido reforzar la seguridad vial con una nueva normativa que ya está dando que hablar entre los conductores. Entre los cambios más llamativos destacan las restricciones a las pantallas dentro del vehículo y a los sistemas de sonido, dos elementos cada vez más habituales en los coches modernos.El objetivo de estas medidas es reducir distracciones al volante y evitar situaciones que puedan poner en riesgo la conducción. Desde marzo, las autoridades pueden sancionar directamente a los conductores que incumplan estas nuevas reglas.Pantallas bajo vigilanciaLa normativa pone el foco en los sistemas multimedia instalados en el coche. En concreto, se penalizan aquellas pantallas que estén dentro del campo de visión del conductor o que puedan desviar su atención mientras circula.Además, la ley es especialmente estricta con los dispositivos que permiten reproducir vídeos durante la marcha. En estos casos, la sanción puede alcanzar los 470 euros y conlleva también la retirada del vehículo durante un periodo de 30 días.El ruido, en el punto de miraOtro de los aspectos que regula esta nueva ley es el uso de equipos de sonido. Las autoridades no prohíben escuchar música en el coche, pero sí actuarán contra aquellos sistemas que generen molestias en el entorno.Los conductores pueden instalar equipos no originales, siempre que estén bien montados y no superen niveles de ruido considerados excesivos. En caso contrario, se enfrentan a multas de hasta 350 euros, además de la posible inmovilización del vehículo durante 30 días.En definitiva, Turquía apuesta por una regulación más estricta en aspectos que hasta ahora pasaban más desapercibidos. La intención es clara: reducir distracciones y mejorar la convivencia en la vía, aunque eso implique limitar algunos hábitos cada vez más extendidos entre los conductores.