Año 2014, Pebble Beach. Durante la subasta llega el momento del Ferrari Enzo. No cualquier Enzo, sino el número 400, construido por deseo del entonces número 1 de Ferrari para ser donado al Papa Francisco. Una unidad única de un coche ya de por sí especial. ¿Resultado de la subasta? Nada menos que 5.203.800 euros, por llevarse a casa el último hiperdeportivo no híbrido del Cavallino. Pero volvamos al presente, a Kissimmee (Florida), escenario de una subasta organizada por Mecum. Entre los protagonistas, llega un Ferrari Enzo. Amarillo. Espectacular. Comienzan las pujas y se sube a un nivel que (quizás) nadie se había atrevido siquiera a imaginar. Una subida tras otra hasta alcanzar los 18 millones de dólares. Para ser exactos, 17.875.000, lo que equivale a 15.196.000 euros. Y sí: es un récord. Un deportivo con un motor V12 puro Nunca antes un Ferrari Enzo había alcanzado un precio tan alto. Tanto es así que se ha convertido en uno de los 10 Ferrari más caros jamás subastados a lo largo de toda la historia. El Ferrari Enzo de la colección Bachman Y en cierto modo, se hace justicia, ya que se trata de uno de los coches más importantes de la historia de la firma de Maranello. Después de él llegaron LaFerrari y el F80, bólidos con potencias superiores a los 1.000 CV (el Enzo se quedaba en 660 CV), gracias a la presencia de motores eléctricos. Pero el Ferrari Enzo, en cambio, era puramente térmico, con un increíble V12 atmosférico para enviar los 657 Nm de par directamente a las ruedas traseras. Un verdadero icono para el Cavallino Rampante. Pero más allá de la inflación... ¿por qué se ha triplicado su valor en 12 años? En primer lugar porque, una vez más, el que se subastó no era un Enzo como todos los demás. Perteneciente a la colección de Phil Bachman (46 Ferrari en su garaje), está el Enzo amarillo repleto de personalizaciones, montadas directamente en Maranello, algunas de las cuales son más únicas que raras. Algunos ejemplos: faldones y difusor trasero a juego con la carrocería, asientos específicos y mucho más. Además, está prácticamente como nuevo, y no solo estéticamente. De hecho, tiene poco más de 1.000 km en el marcador.