Los vecinos del barrio toledano de Santa Bárbara vivieron de madrugada una escena difícil de creer. El conductor de un vehículo comenzó a sembrar el caos en un callejón del paseo de la Rosa al destrozar varios coches que se encontraban estacionados en línea. El automovilista, un delincuente ya conocido e identificado por la Policía Local, según medios locales, circulaba con las puertas abiertas. Avanzaba y retrocedía sin control, provocando destrozos en varios vehículos estacionados y en el mobiliario urbano. Varios vecinos fueron testigos de la escena y uno de ellos logró grabarla en un vídeo que rápidamente se difundió en redes sociales. Los hechos ocurrieron en torno a las 00:30 horas del pasado viernes. El coche accedió a un callejón sin salida a la altura del número 120 del paseo de la Rosa. Al darse cuenta de que no había salida, el conductor comenzó a maniobrar marcha atrás de forma brusca. En ese momento golpeó todavía más vehículos y causó también importantes daños en su propio coche. El conductor, desaparecido El conductor del vehículo, que aparentemente no circulaba solo, acabó dándose a la fuga tras dejar numerosos desperfectos tanto en la vía pública como en su propio turismo. En total, al menos ocho vehículos resultaron dañados como consecuencia de la temeraria maniobra. Según medios locales, el coche utilizado no era de su propiedad, sino de un familiar. Patrullas de la Policía Nacional y de la Policía Local se desplazaron hasta el lugar tras recibir el aviso y activaron un dispositivo para localizar al responsable. Gracias a las cámaras de seguridad municipales, los agentes identificaron la matrícula del vehículo. El coche fue localizado días después en la localidad de Nambroca. Sin embargo, el conductor huyó de Toledo y continúa en paradero desconocido. Posibles delitos y consecuencias penales Por la forma en la que se produjeron los hechos, el conductor podría enfrentarse a delitos relacionados con la conducción temeraria, al circular de manera descontrolada por una vía urbana y provocar una situación de grave riesgo. Este tipo de conductas puede acarrear penas de prisión, además de la retirada del permiso de conducir durante varios años, según establezca el juez. A esto se suman los numerosos daños materiales causados. Al menos ocho vehículos resultaron afectados, además de elementos del mobiliario urbano. El responsable tendría que hacer frente a las reparaciones, con el consiguiente coste económico derivado de los desperfectos provocados. Pena de prisión El hecho de que el conductor se diera a la fuga tras causar el incidente también podría agravar su situación. No detenerse en el lugar de los hechos ni colaborar con las autoridades es un factor que se tiene en cuenta a la hora de valorar la gravedad de lo ocurrido. Según medios locales, el vehículo utilizado no era de su propiedad, un detalle que podría añadir más problemas legales si se confirma que lo usó sin autorización. A todo ello se sumarían, además, sanciones administrativas y la posible pérdida de puntos del carnet, al margen del procedimiento judicial. Carreras ilegales en Toledo Durante estas últimas semanas, Toledo está viviendo varios altercados relacionados con la conducción temeraria. A lo ocurrido en el barrio de Santa Bárbara se suman otros episodios que reflejan una situación preocupante, ya que la provincia también está siendo testigo de carreras ilegales, especialmente en zonas industriales. Este tipo de prácticas se concentran sobre todo en polígonos de la comarca de La Sagra, donde la facilidad de acceso y la cercanía con Madrid favorecen este tipo de encuentros, que suelen celebrarse durante la noche. El último episodio tuvo lugar en el polígono industrial de Villaluenga‑Yuncler. Allí, agentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, dentro de la operación ‘Freno’, detectaron y disolvieron una carrera ilegal. Durante el operativo se localizaron varios vehículos y se identificó a un varón que presuntamente actuaba como juez de la carrera. El dispositivo se saldó con tres personas investigadas por presuntos delitos contra la seguridad vial. Se trata de jóvenes de 18, 20 y 26 años. Dos de ellos habrían sido los organizadores de la quedada, mientras que el tercero habría colaborado en la actividad. Además, dos vehículos fueron puestos a disposición judicial y se tramitaron 15 sanciones administrativas, tras la identificación de hasta 16 matrículas, así como del vehículo utilizado por el presunto árbitro.