Lo que parecía uno de los momentos más especiales de sus vidas terminó convirtiéndose en un recuerdo agridulce. Las pedidas de matrimonio suelen ser instantes emocionantes, únicos y llenos de ilusión, y muchas parejas buscan escenarios que tengan un significado especial para ambos. Sin embargo, no todas las proposiciones salen como se espera. Y no se trata solo de respuestas negativas, sino de situaciones que pueden torcerse de forma inesperada. Eso fue lo que ocurrió en este caso, donde la pedida de mano acabó con el protagonista hospitalizado tras un grave atropello. Durante una concentración ilegal de coches en Getafe en la madrugada del sábado 4 de abril, entre la 1:00 y las 3:00 horas, en el polígono industrial de Los Olivos, un hombre decidió arrodillarse para pedirle matrimonio a su pareja mientras dos coches derrapaban a su alrededor. La escena, que casi parecía sacada de una película, transcurría en plena calzada rodeada de decenas de asistentes. Pero el momento terminó de la peor forma. Minutos después de la proposición, el hombre, de 36 años, fue atropellado mientras grababa las maniobras de los vehículos. Sufrió un traumatismo craneoencefálico severo y los servicios de emergencia le trasladaron al Hospital 12 de Octubre con pronóstico grave, aunque su vida no corre peligro, según señalaron fuentes de Emergencias Comunidad de Madrid a la agencia EFE. El responsable huyó del lugar El conductor responsable del accidente huyó del lugar tras el impacto, pero horas más tarde en Fuenlabrada la policía le detuvo. Está siendo investigado por un delito de lesiones graves por imprudencia y otro contra la seguridad vial. Según ha recogido EFE, fuentes municipales explicaron que la concentración tenía lugar en la calle Destreza, una zona apartada del polígono próxima a la M‑301 pero sin acceso directo a la carretera. Los asistentes habrían llegado de forma escalonada desde la A‑4, lo que explica la presencia de un gran número de participantes. Marcas en el asfalto. Fuente: Getty images Tras el atropello, muchos de ellos abandonaron la zona antes de la llegada de la Policía. Entre los identificados hasta el momento figuran vecinos de municipios cercanos y de localidades del norte de Toledo, habituales en este tipo de concentraciones ilegales.