Desde Reino Unido hasta Australia y por supuesto España, las autoridades de muchos países recomiendan añadir sistemas antirrobo "analógicos" a la tecnología contra los ladrones que ya llevan los coches. Los delincuentes ya cuentan con las contratecnologías que desarman los sistemas de los coches en cuestión de segundos, sin necesidad de forzarlos, por eso han vuelto a ponerse de actualidad los dispositivos antirrobo más tradicionales.Los robos de coches no paran de crecer año tras año en todo el mundo. Un invento que cumple 40 años Aunque desde la década de los años 20 del siglo pasado ya existían sistemas antirrobo similares, que enganchaban el volante al pedal del freno. Un diseño más reciente fue el que se hizo más popular en todo el mundo. La clásica barra que bloquea el volante e impide hacerlo girar, enganchada en los extremos interiores de su circunferencia, fue inventada en 1986 por un norteamericano, James E. Winner. En estos 40 años la barra antirrobo ha variado su diseño pero su función es la misma. La idea surgió después de que le robaran su Cadillac y recordar como, cuando servía en el ejército, los Jeep se bloqueaban con cadenas en el volante. Winner lo llamó The Club y el dispositivo se hizo tremendamente popular desde el primer momento de su lanzamiento. En 1994 ya se habían vendido 14 millones de unidades de este dispositivo, al que le salieron diferentes competidores que también bloqueaban la dirección de diferentes formas, los últimos apoyando una barra sobre el propio salpicadero. Llega la electrónica antirrobo Cuando los inmovilizadores electrónicos y otros sistemas antirrobo de alta tecnología se popularizaron, todos nos olvidamos de la barra del volante, pero como los ladrones también se han hecho con la tecnología más moderna, ahora desde Reino Unido hasta Australia, las autoridades recomiendan volver a la barra de bloqueo del volante como medida disuasoria, sobre todo con la última "moda" de robar los volantes de modelos de marcas como Audi, Mercedes o BMW. La barra antirrobo es más un elemento disuasorio para los ladrones más "tecnológicos" que no quieren perder el tiempo contra sistemas analógicos. Incluso Toyota Australia ha sacado su propia barra, más sofisticada y vistosa (118 euros) pero con el mismo sistema, y la recomienda para sus clientes, sobre todo de Land Cruiser dada la oleada de robos que sufre en este modelo en el país. Los ladrones también podrán sortear la barra, pero cuantas más complicaciones se les pongan es posible que desistan de robar nuestro coche y vayan a por otro que sea más fácil.