Conos conectados, la DGT anuncia cómo funciona la baliza para proteger a los trabajadores de carreteras Después de la baliza V16, llegan los conos conectados, un nuevo dispositivo con el que Tráfico quiere comunicar no sólo el inicio y fin de trabajos en las calzadas, sino también informar de su localización exacta a los conductores.El uso de estos dispositivos, que físicamente son iguales que los conos tradicionales, favorece la protección de los trabajadores mientras desempeñan labores de conservación, limpieza y adecuación de la vía.Según la institución que preside Pere Navarro, cada año se realizan alrededor de 23.000 obras en las carreteras españolas que requieren señalización temporal.Es una situación que entraña mucho peligro para los operarios. De hecho, en 2024, último año del que se tiene registro, se produjeron 142 siniestros relacionados con trabajos de mantenimiento y conservación de vías, de los cuales 23 implicaron a operarios que trabajaban o caminaban por la calzada o sus inmediaciones.La mayoría de estos accidentes se debieron a atropellos por vehículos ajenos a la obra mientras se realizaban tareas de señalización, siendo la velocidad uno de los principales factores de riesgo.Ese mismo año, durante una campaña específica de vigilancia en zonas de obras, la DGT detectó que ocho de cada diez conductores superaban la velocidad establecida en estos tramos.Así funcionan los conos conectadosTal y como explica la DGT, los conos conectados son dispositivos IoT que permiten comunicar el comienzo y finalización de las obras en las vías “con el fin de reportar su ubicación exacta a la plataforma de vehículo conectado del Punto de acceso nacional de información de tráfico y movilidad (NAP)”.Además, estos dispositivos advierten al resto de usuarios de la vía del riesgo que supone la presencia de obras en la calzada a través de los paneles de mensaje variable o en sus propios vehículos conectados.Por otro lado, se pueden dar situaciones en las que una obra o desperfecto en la vía debe señalizarse, aun cuando no se encuentre ningún trabajador en la zona. En estos casos, los conos conectados también alertan a los conductores que se aproximen a ese punto.El funcionamiento de los conos conectados es muy sencillo: una vez activados, envían su ubicación a la plataforma DGT 3.0 y, de aquí, a los paneles de información en las carreteras o a los vehículos conectados del NAP.La conexión sigue las especificaciones descritas en la Resolución de 17 de enero de 2025, de la Dirección General de Tráfico, por la que se define el protocolo y el formato para el envío de datos al Punto de Acceso Nacional sobre la realización de obras en la vía, mediante el uso de conos conectados.En principio, no haría falta que todos los conos que se colocan en un tramo de obras o donde haya una incidencia estén conectados; bastaría con poner uno al principio y otro al final, mientras el resto son conos normales sin conexión.Dos modelos homologadosAdemás de señalizar las obras, los conos conectados de la DGT también informan sobre su estado operativo, de manera que, si un dispositivo presenta algún problema de batería o cobertura, o bien ha sido desplazado de su sitio, permite actuar rápidamente para evitar riesgos derivados de una mala señalización.Para recibir la homologación por parte del organismo público, estos dispositivos deben cumplir una serie de requisitos técnicos muy estrictos, como incorporar iluminación amarilla visible en 360 grados, contar con protección frente al polvo y al agua de nivel IP65 y disponer de sensores capaces de detectar si el cono ha sido derribado o desplazado.Asimismo, deben incluir sistemas de posicionamiento compatibles con GPS, Galileo y EGNOS, ofreciendo un margen de error inferior a 2,5 metros, y tener una autonomía de funcionamiento ininterrumpido de, al menos, 15 horas, combinando iluminación y conectividad.Para obtener la certificación oficial, los fabricantes deben superar diferentes pruebas de conectividad y verificación técnica supervisadas por la DGT y por laboratorios acreditados.Tráfico ya ha anunciado los dos primeros modelos homologados: uno lo ha desarrollado la empresa API Movilidad, con más de 40 años de experiencia en señalización en carreteras, y el segundo, Netun Solutions, la empresa de los famosos ‘Jorges’, los padres de la baliza V16.