Conductores franceses vienen a España a echar gasolina atraídos por el descuento del IVA La guerra de Irán ha golpeado con fuerza a los conductores. Tras el cierre del estrecho de Ormuz y los continuos bombardeos a petroleras en Oriente Medio, el precio del combustible roza máximos históricos en el país.El Gobierno de España ha tomado medidas para paliar la subida del combustible al estilo de la crisis de la invasión de Ucrania en 2022. El Ejecutivo no ha topado el precio de la gasolina y el diésel, sino que aplica un descuento del IVA.Esta medida ha llamado la atención de los conductores franceses que viven cerca de la frontera de España. Las gasolineras de localidades limítrofes se llenan de coches con la matrícula “F”.España se llena de conductores francesesLa diferencia de precio es enorme entre gasolineras de Francia y España. Las estaciones low cost se han convertido en una parada obligatoria para conductores franceses que viven cerca de la frontera.La estación Easygas ubicada en Hondarribia (Gipuzkoa) se ha convertido en el epicentro de este fenómeno transfronterizo. El pasado lunes de Pascua alcanzó su máxima afluencia de conductores franceses, un día que también es festivo en el país vecino.El establecimiento confirma que ocho de cada diez conductores eran franceses. El descuento en el IVA hace que repostar en España sea aún más atractivo, teniendo en cuenta que el precio ya suele ser algo más bajo de habitual.Ahorrar dinero repostando en EspañaLos conductores franceses que viajan a España aprovechan la oportunidad para repostar en gasolineras de localidad como Hondarribia (País Vasco) o La Junquera (Cataluña). Estos municipios son uno de los últimos antes de cruzar a Francia.Las gasolineras de localidades fronterizas se llenan a diario con coches con matrículas con la 'F' de Francia. “La diferencia en algunos casos es de hasta un euro por litro. He venido a Hondarribia porque es mucho más barato y, en mi caso, es más rentable llenar el depósito aquí que en casa”, asegura un conductor francés.Francia no ha aplicado medidas agresivas para contener la subida de precio del combustible tras la guerra de Irán, y eso se está notando en España. Las diferencias entre ambos lados de la frontera son aún más grandes.Los precios hablan por sí solos. Las gasolineras en la frontera española rozan los 1,6 euros por litro de gasolina sin plomo 95 o 1,8 para el diésel, mientras que es difícil encontrar una estación de servicio que baje de los 2 euros el litro en Francia.“Vengo para ahorrar claro, porque la diferencia puede ser de más de 20 euros para un depósito”, comenta Jean-Pierre, un conductor jubilado que repostaba en Hondarribia.