En poco menos de dos semanas, hemos tenido la oportunidad de poder probar dos de las futuras novedades más importantes de Volkswagen, en lo referido a coches eléctricos. Y es que, si hace unos días publicábamos el contacto y análisis en vídeo con el ID. Cross Concept, ahora, llega el turno de la primera prueba del Volkswagen ID. Polo 2026. ¿Por qué es importante este utilitario eléctrico? Por un lado, porque es uno de los cuatro nuevo modelos libres de emisiones que el Grupo Volkswagen va a fabricar en nuestro país, entre las fábricas de Martorell (SEAT S.A.) y Landaben (VW), con el inicio de la preventa previsto para finales de abril. Recordemos que los otros tres serán el mencionado ID. Cross, el CUPRA Raval y el Skoda Epiq. Ahora bien, por otra parte, hablamos del primer eléctrico de Volkswagen de una nueva generación de productos, desarrollada sobre la plataforma MEB+ de tracción delantera, que también tendrá una versión deportiva, en la figura del ID. Polo GTI, y que anuncia precio de partida por debajo de los 25.000 euros, sin descuentos ni ayudas gubernamentales. Hasta 226 CV y 450 km de autonomía A la hora de analizar el modelo, empezaremos por la gama mecánica, compuesta por cuatro opciones de motor y dos de batería. En lo referido a unidades de potencia, las hay de 85 kW (116 CV) y 99 kW (135 CV), asociadas a una batería de 37 kWh de capacidad, de tipo LFP, y de 155 kW (211 CV) y 166 kW (226 CV), trabajando junto a la batería de 52 kWh, con química NMC. Así las cosas, las cifras de autonomía preliminares anunciadas se mueven entre los 300 km de la de menor capacidad, y los 450 de la mayor. Ambas proceden de PowerCo y se ensamblan en la gigafábrica de Volkswagen en Salzgitter, aunque está prevista su producción en Valencia. Galería: Volkswagen ID. Polo 2026: primera prueba Sobre las potencias y tiempos de carga, los datos varían dependiendo de la capacidad. La de 37 kWh carga hasta 11 kW en corriente alterna y hasta 90 en continua, con un tiempo en el mejor de los casos de 27 minutos para pasar del 10 al 80%. Por su parte, la de 52 mantiene el dato en CA pero mejora el de CC hasta los 130 kW, lo que supone pasar del 10 al 80% en 23 minutos. Y todo esto, en un utilitario con unas dimensiones bastante similares a las del actual Polo de combustión, que por cierto, se ensambla en Sudáfrica y convivirá con su hermano eléctrico todavía unos años más. De hecho, el ID. Polo alcanza los 4,05 metros de largo, 1,82 de ancho y 1,53 de alto. Donde sí hay más diferencia es en la distancia entre ejes, que pasa de los 2.552 mm del modelo de combustión a los 2.600 mm en el eléctrico, lo que además de permitir alojar la batería, asegura algo más de espacio interior y un mayor maletero, que alcanza los 435 litros (1.243, si se abaten los asientos). Volkswagen ID. Polo 2026 En términos de diseño, como ya habéis podido comprobar, el coche sigue estando camuflado, a pesar de ser ya definitivo al 100%. Así que debemos conformarnos con conocer algunos de los detalles que traerá consigo el nuevo estilo Pure Positive: un frontal con logo iluminado y una estilizada parrilla (que debería estar iluminada), faros LED, llantas de aleación de 19 pulgadas, pilotos 3D, logo trasero también con luz... Y del interior, por ahora, tampoco te podemos mostrar imágenes ni contarte nada. En cambio, sí que sabemos algunas cosas del ID. Polo GTI. Por ejemplo, que contará con suspensión adaptativa, dirección paramétrica y un diferencial autoblocante con control electrónico en el eje delantero. Volkswagen ID. Polo 2026 Durante esta primera toma de contacto, hemos tenido la oportunidad de recorrer unos cuantos kilómetros al volante del ID. Polo, en su versión de 211 CV y batería de 52 kWh, en entorno urbano, pero también, en autopista y carreteras de montaña. Y la verdad es que las sensaciones han sido bastante buenas; mucho mejores que con un ID.3, sin ir más lejos. El esquema de motor y tracción delantera le sienta verdaderamente bien al ID. Polo, acercándose de nuevo a lo que es la conducción clásica de un Volkswagen, mientras que la entrega de potencia es inmediata y contundente en cualquier situación. También me ha gustado el tacto de la dirección, que transmite con bastante veracidad lo que sucede bajo las ruedas, y también la puesta a punto de la suspensión, equilibrada como mandan los cánones de VW, y filtrando mejor de lo que lo hace, por ejemplo, el mencionado ID.3. Volkswagen ID. Polo 2026 Por ahora no hay datos de aceleración, prestaciones o consumo homologados, aunque es cierto que, durante la ruta, pude ver un gasto medio de 16,8 kWh cada 100 km en el ordenador de a bordo. También, seleccionar los distintos modos de conducción disponibles (Eco, Confort, Sport e Individual), apreciando las diferencias existentes en lo referido al tacto de la dirección, la aceleración o la frenada regenerativa. De hecho, ese haya sido tal vez el aspecto que haya encontrado más mejorable en el Polo: el hecho de que la regeneración no pueda gestionarse mediante levas, sino a través del modo B del selector del cambio o del modo de conducción seleccionado. Volkswagen ID. Polo 2026, detalle de la parrilla frontal Volkswagen ID. Polo 2026, logo trasero iluminado Fotos: Volkswagen Ahora bien, este "inconveniente" se compensa con un tacto del freno bastante bien conseguido, con una respuesta muy natural. ¿Y el peso? Pues no es excesivamente ligero, con cifras que arrancan en 1.512 o 1.515 kg, dependiendo de la batería escogida, aunque es cierto que la agilidad con la que se mueve lo camufla bastante bien. En resumen, en muchas cosas, el Volkswagen ID. Polo parece haber retrocedido una década al pasado... aunque en este caso no es algo malo: a veces, que las cosas sean como siempre, es la mejor noticia. Y cuando podamos conducirlo con más calma y, sobre todo, hablar del interior, lo entenderéis mejor...