¿Un Ford Mustang Shelby de alquiler para recorrer Estados Unidos? Sin duda, este podría ser el sueño de muchos conductores y, de hecho, es posible gracias a una larga colaboración entre Ford y Hertz. Una alianza que estuvo interrumpida durante mucho tiempo, pero que retomó a principios de los 2000 con la creación del Shelby GT-H Convertible Concept, presentado en 2006. El prototipo fue el primer paso para que turistas de todo el mundo pudieran alquilar un Shelby con Hertz, dando inicio así a una nueva serie de Mustang pensados específicamente para disfrutar de un viaje por carretera al más puro estilo americano. Un deportivo para todos Basado en el Ford Mustang de quinta generación, esta versión especial combinaba un motor V8 atmosférico de 4,6 litros, capaz de entregar 325 CV, con una imagen bastante evocadora, gracias a la pintura negra combinada con franjas doradas y detalles específicos de Shelby. En resumen, nos encontramos ante un Shelby que apuesta menos por las prestaciones extremas y más por el valor simbólico, evocando una colaboración cuyas raíces se remontan a los años 60. Y si miramos al pasado, precisamente, descubriremos cómo nace el primer Shelby GT-H moderno: su inspiración fue el legendario GT350H de 1966, ofrecido en su momento como uno de los primeros coches de alquiler de altas prestaciones. El nuevo acuerdo La reconciliación de Shelby con Ford llegó en 2003 y marcó un punto de inflexión. Tras algunos prototipos, el relanzamiento se materializó con el Shelby Mustang GT500, presentado en 2005 y equipado con un V8 sobrealimentado de 500 CV. Este modelo volvió a situar a Shelby en el centro de la escena y reavivó el interés por colaboraciones históricas, incluida la de la empresa de alquiler de coches Hertz. Shelby GT-H Convertible Concept (2006), el interior Shelby GT-H Convertible Concept (2006), el motor Fotos: RM Sotheby's En 2006 se desarrolló una reinterpretación contemporánea: un Mustang modificado con componentes Ford Racing, puesta a punto revisada, estética específica y una producción limitada a 500 coupés para celebrar el 40º aniversario del modelo original. El éxito de la operación dio lugar a una versión cabrio, también de tirada limitada y extremadamente parecida al concept de las fotos.