Ebro S700 aperturaAunque ya dispone también de una variante con motor híbrido enchufable, he querido hacer la primera prueba del Ebro S700 con su corazón gasolina 1.6 Turbo. Te cuento todo lo que me ha gustado y algunos detalles que podrían ser pulidos en este análisis tras una semana por las carreteras de Madrid al volante de un SUV con tecnología china que se termina de fabricar en España.Para empezar, un dato curioso: hacía tiempo que no preguntaban tanto por un coche en la calle al probarlo. Es algo que puede pasar con un superdeportivo, con un algún modelo muy difícil de ver o llamativo... pero con un coche para el gran público, que se mueve en la franja de los 30.000 euros no me había pasado. Sin embargo, aquí el factor nostalgia impera y mucha gente recuerda haber tenido en Ebro o conocer a alguien que lo tuvo. Por eso la expectación es máxima y aunque Ebro en su nueva etapa se inscribe dentro del grupo Chery y tiene origen chino, no despierta la misma pasión en España que otras marcas de ese gigante de la automoción como Omoda o Jaecoo. Estas dos última son marcas con un nombre que no se conocía y carecen de la herencia que arrastra Ebro.Porque su historia arranca en 1954, cuando se lanzaron sus primeros vehículos en forma de todoterreno. Luego su evolución en el mercado tuvo altibajos, especializándose en otros sectores (autobuses, furgonetas) y desapareciendo como opción de compra si buscabas un turismo. Hasta el año pasado, cuando con capital chino y con la planta de Barcelona a su disposición para la fase final de ensamblaje ha emprendido una nueva etapa comercial. El S700 se coloca en el centro de la gama EbroEste S700 fue el primero de una nueva gama en la que ya habitan también por encima el Ebro S800 con hasta siete plazas y un recién llegado Ebro S400 que lucha contra los Renault Captur o Peugeot 2008. A nivel de motores, todos arrancaron con un gasolina, todos tienen ya híbridos enchufables y casi todos tendrán en el futuro variante completamente eléctrica.Vayamos al que nos ocupa en esta prueba, un S700 que esconde bajo el capó el conocido motor de gasolina de 1,6 litros. Digo conocido porque ya lleva varios años en el mercado y su fiabilidad está contrastada. Es un bloque de cuatr cilindros que se asocia a un cambio automático de doble embrague y siete relaciones que casa a la perfección con la filosofía rutera del coche. Porque es un modelo de carácter tranquilo, que coloca virtudes como el silencio y la ausencia de vibraciones en marcha sobre otros más cañeros como una aceleración que te pegue al siento. Este Ebro estira con limpieza y progresividad las 5.000 rpm y sin tirones ni brusquedades. Un patrón que se repite tanto en ciudad como en carretera.En un coche que se mueve con soltura gracias a un contenido peso de 1.593 kilos que hace que los 147 CV puedan de sobra con el modelo. Lo que menos me ha convencido y es el primer detalle a pulir de los que te hablaba en el titular es el consumo si te pasas con el acelerador. En circunstancias de conducción tranquila se queda en la barrera de los 7 l/100 km, un buen dato, pero si le pides más se va por encima de ocho.Aquí están algunos detalles a pulirA nivel de comportamiento, el S700 es un coche confortable donde los haya y en este aspecto no tiene nada que envidiar a contrastados rivales europeos o coreanos. De hecho me ha parecido más cómodo y mejor aislado que algunos de ellos. Está pensando para viajar y no le pidas un comportamiento deportivo en curva, incluso en rotondas de ciudad declara pronto su tendencia al subviraje.Si le puedes pedir espacio en un habitáculo sencillo y muy bien aprovechado. Sencillo porque el cuadro de mandos se compone solo de dos pantallas digitales. Son dos pantallas de 12,3 pulgadas cada una, que convencen al entrar y ver un salpicadero realmente moderno donde también conviven algunos plásticos que pueden parecer algo básicos. Dispone de controles táctiles para climatización, aunque podrían ser más intuitivos. Aquí estaría otro de los detalles a mejorar, porque la calidad de los ajustes es buena, pero algunos plásticos podrían ser más aparentes y, sobre todo, con algunas funciones de usablidad mejoradas sería un coche redondo. Por ejemplo, el sistema de cámaras se activa demasiado pronto y si llegas a una rotonda con el Android Auto puesto para ir a una direccional por ejemplo, desaparece la instrucción de guía. Y aparece el asistente de aparcamiento. También el paso entre menús podría ser menos farragoso, o la salida de propio Android Auto en marcha que requiere varios pasos. Otro aspecto que cambiarias, aunque este es bastante subjetivo, es la proliferación de sonidos en el interior. Cuando abres el coche hay un sonido, cuando te pasas de la velocidad permitida, cuando el sensor de atención al volante detecta una pérdida de atención... (que esta bien, pero es demasiado sensible). A la contra, el intermitente no suena y te lo puedes dejar conectado. Precio del nuevo Ebro S700Son los detalles a pulir en un coche que con una sobresaliente relación calidad/precio, una dinámica confortable y cinco plazas reales en su interior. Además, el maletero se destapa con una capacidad muy notable, que oscila entre los 500 y los 1.305 litros. Los respaldos traseros se abaten en una maniobra muy sencilla y, por ejemplo, cargar una bici sin desmontar las ruedas es sencillo.Ventajas de alcanzar los 4,55 metros de longitud, una cifra que le permite rivalizar con los Seat Ateca o Kia Sportage con una clara ventaja: el precio. Porque puedes hacerte con un Ebro S700 con este motor 1.6 de 147 CV (con Etiqueta C), por 29.990 euros. A esa cifra no va llegar ninguno de sus competidores, ya sean europeos, coreanos o japoneses.