El cerco sobre los patinetes eléctricos se estrecha en distintas ciudades españolas. Ayuntamientos y administraciones de tráfico han activado campañas específicas para frenar el uso irregular de los vehículos de movilidad personal (VMP), en un contexto marcado por el aumento de infracciones, siniestros y quejas vecinales. Uno de los dispositivos más contundentes se ha desarrollando en Valencia, donde la Policía Local ha controlado 161 patinetes eléctricos desde finales de abril en barrios como Orriols, Torrefiel, Malvarrosa, La Roqueta, La Saïdia o Beteró. El balance es revelador: 129 vehículos inmovilizados y 219 denuncias, una proporción que el propio consistorio considera sintomática de la gravedad del problema. El objetivo es claro: retirar de la circulación los patinetes que no cumplen la normativa técnica, considerados los principales responsables de los siniestros con víctimas más graves. Para ello, los agentes utilizan medidores de potencia y velocidad que permiten detectar manipulaciones destinadas a superar los límites legales, como la anulación de topes de velocidad o la instalación de baterías externas. La Dirección General de Tráfico (DGT) marca los 25 km/h como velocidad máxima para estos vehículos. El concejal de Movilidad y Policía Local, Jesús Carbonell, enmarca la iniciativa dentro de una estrategia de mejora de la seguridad vial y ordenación del espacio público, atendiendo a demandas de asociaciones vecinales en zonas con problemas de convivencia. “El elevado número de inmovilizaciones refuerza la necesidad de mantener controles específicos”, subraya. Auriculares en patinete eléctrico La gran novedad del operativo valenciano es el control administrativo del vehículo, con la exigencia de seguro de responsabilidad civil, registro en la DGT y etiqueta identificativa, medidas que permiten una mayor trazabilidad y control del parque de VMP. Entre las infracciones más frecuentes figuran circular con auriculares (49 denuncias), incumplimientos técnicos (29), consumo de alcohol o drogas (ocho casos) y dos negativas a someterse a pruebas. Los usuarios de patinetes deben cumplir el reglamento de circulación como el resto de usuarios de la vía. En el ámbito interurbano, la DGT ha puesto en marcha una doble campaña en la provincia de Almería hasta el 10 de mayo, según recoge Europa Press, centrada en la protección del peatón y la vigilancia de VMP en vías interurbanas, donde tienen prohibida su circulación. Entre 2021 y 2025 se registraron 199 siniestros con patinetes, con tres conductores fallecidos entre 2025 y 2026, cifras que explican el refuerzo de la vigilancia. Tráfico insiste además en el uso del chaleco reflectante, clave para mejorar la visibilidad. En el norte de España, la Policía Municipal de Bilbao ha activado esta semana una campaña propia con controles en todos los distritos, especialmente orientados a prevenir atropellos y conductas de riesgo hacia los peatones. La iniciativa se alinea con el Plan Estratégico de Seguridad Vial del Gobierno Vasco y ha contado con presencia policial tanto por la mañana como por la tarde. Panel de aviso de una campaña de control de bicis y VMP en Madrid. Madrid tampoco es ajena a esta tendencia. El Ayuntamiento ha puesto en marcha su propia campaña de control sobre patinetes eléctricos, aunque el departamento de Movilidad no ha ofrecido los detalles concretos. Estos movimientos confirman que la micromovilidad ha dejado de ser un fenómeno anecdótico y se ha convertido en un reto prioritario de seguridad vial y convivencia urbana. Registro y seguro Por esa razón, los propietarios de VMP deben en la DGT y contratar una póliza de responsabilidad civil que cubra daños a terceros. Este sistema de inscripción y seguro, obligatorio desde el 30 de enero, pretende poner un poco de orden en el maremágnum de más de cuatro millones de patinetes, monociclos y segways que circulan por España, según cálculos del organismo. La reforma de la ley del seguro, aprobada en junio de 2025, estableció que todos los VMP deben asegurarse y fijó sanciones que pueden oscilar entre los 200 y los 1.000 euros para quienes no contraten la póliza correspondiente. El registro, que debe hacerse de forma telemática en la sede digital de Tráfico, es el paso previo necesario para asegurar los VMP.