El Opel Grandland siempre ha sido considerado un SUV sobrio y discreto respecto a su 'primo', el llamativo Peugeot 3008, pero ahora, en su nueva generación, ya con la plataforma STLA Medium, el modelo alemán gana mucho empaque y bastante distinción por sus dimensiones más grandes (roza el segmento D con sus 4,65 metros de longitud) y también desde el punto de vista estético. Hemos probado la nueva versión híbrida enchufable con 195 CV combinados, que fusiona las dos anteriores disponibles, con 180 y 225 CV, y ya te adelanto que me ha gustado bastante su eficiencia en modo híbrido (con la batería descargada). ¡Sigue leyendo! El Opel Grandland PHEV 2026, en cinco puntos clave: Diseño Interior Mecánica En marcha Equipamiento y precio Galería: Prueba Opel Grandland GS Plug-in Hybrid 2026 Diseño Estéticamente, el Grandland muestra la evolución de la marca Opel, manteniendo rasgos distintivos de carácter corporativo. Por ejemplo, la firma luminosa en forma de alas, el frontal Opel Vizor (ahora con el logotipo iluminado), el capó con la nervadura central bastante pronunciada o la tercera luz de freno en posición vertical. Al tratarse del acabado GS, la estética deportiva se refleja en las inserciones en negro brillante (cuidado, porque se deterioran con facilidad), las llantas de 20 pulgadas, la carrocería bicolor, la ligera caída del techo o el difusor. Eso sí, no hay salidas de escape a la vista. Otros detalles interesantes son la inscripción trasera 'Opel' iluminada, los laterales con líneas marcadas, la antena con forma de aleta de tiburón o la palabra 'Grandland' del portón, situada en una posición más baja de lo habitual. Fotos: Motor1.com España El punto de carga se encuentra en el lateral izquierdo y alimenta una batería con más capacidad que en el anterior Grandland PHEV. En concreto, tiene 17,8 kWh netos y permite al coche homologar 81 km sin emisiones. Nosotros realizamos 65 a ritmo tranquilo por la circunvalación M-40 de Madrid. No se trata de una cifra referencia, pues hay rivales del Grupo Volkswagen, como el CUPRA Terramar o el Volkswagen Tiguan, que declaran más de 100 km y pueden cargarse en corriente continua. El Grandland Plug-in Hybrid sólo es compatible con corriente alterna, a un máximo de 7,4 kW, potencia con la que la batería está lista en algo menos de tres horas. Fotos: Motor1.com España Interior Esa sobriedad típica de Opel sigue estando presente en el habitáculo, pero ahora la cabina está mucho mejor presentada y ofrece una mayor calidad percibida, gracias a materiales de diferentes texturas y colores. Además, la buena ergonomía continúa siendo uno de los puntos fuertes del coche y enseguida te sientes 'como en casa'. El Pure Panel ha evolucionado, con una instrumentación digital apaisada y configurable (10 pulgadas) y una gran pantalla central de 16 pulgadas orientada hacia el conductor. La regulación de la temperatura presenta mandos convencionales, algo que siempre se agradece. Fotos: Motor1.com España Además, hay elementos originales, como las salidas de aire integradas en las puertas o la tapa transparente situada en la consola central, que permite ver cómo se está cargando el smartphone en la base inalámbrica. En cambio, nos volvemos a encontrar con botones de hace muchos años, como los de los elevalunas eléctricos. También son veteranos los selectores del cambio automático y de los programas de conducción, así como la propia llave del vehículo. Fotos: Motor1.com España Desde el punto de vista tecnológico, el navegador informa de puntos de carga, la vinculación con Apple CarPlay y Android Auto es inalámbrica y el asistente por voz 'Hey Opel' entiende bastante bien las órdenes dadas con lenguaje natural. Me hubiera gustado una instrumentación con gráficos algo más elaborados. A cambio, el velocímetro informa de si nos movemos en modo 100% eléctrico (números en azul) o de manera híbrida (en blanco). Por su parte, el volante está achatado, presenta mandos físicos (aunque parecen hápticos) e integra levas y pespuntes de color blanco, mientras que los asientos delanteros tienen un mullido duro y ofrecen una buena sujeción lumbar. Fotos: Motor1.com España Como buen SUV de carácter familiar, las plazas traseras disfrutan de un gran espacio en todas las cotas, incluida la de la cabeza, a pesar del techo panorámico opcional. El asiento central se beneficia de un suelo prácticamente sin escalón y de una banqueta plana, aunque el respaldo sí es más incómodo al integrar un reposabrazos con posavasos. Y si piensas que al ser un híbrido enchufable el maletero pierde capacidad, estás equivocado, pues mantiene los 550 litros del Grandland microhíbrido. Además, los asientos traseros se pueden abatir en proporción 40/20/40 y hay un doble fondo para guardar el cable de carga. Fotos: Motor1.com España Mecánica El tren motriz PHEV conserva el esquema técnico de un motor turbo de gasolina con 1,6 litros y una mecánica eléctrica que mueven el tren delantero. La mecánica de combustión desarrolla 150 CV y la eléctrica, 125 CV, para lograr los 195 CV combinados que comentaba antes y 350 Nm. Las prestaciones son buenas, pues el coche, a pesar de rozar las dos toneladas, hace el 0 a 100 en 7,8 segundos y llega a los 220 km/h de punta. Además, el consumo en modo híbrido es claramente más bajo que en el anterior Grandland PHEV de 225 CV. En concreto, hemos marcado una media de 7 litros cada 100 km en uso mixto tras resetear el ordenador de a bordo cuando se agotó la batería. Eso supone que la autonomía total puede rondar los 850 km reales. De acuerdo, no son los 1.100 km homologados del EBRO s800 PHEV o los 1.200 del nuevo Omoda 7, pero la cifra es buena. Por supuesto, el Grandland continúa ofreciendo el botón e-Save para mantener o incrementar la carga de la batería en marcha si el conductor lo desea. Esa mayor eficiencia viene dada por una presencia mucho mayor que antes del motor eléctrico en modo híbrido. De hecho, no hay que forzar la aceleración para que entre en acción y apoye el de combustión. Y si somos suaves en conducción urbana, la mecánica de gasolina actúa muy poco. En marcha La conducción del Grandland 2026 no aporta grandes diferencias respecto a otros muchos SUV de corte equilibrado. La posición elevada de conducción o la dirección ligeramente sobreasistida van encaminadas a un uso confortable del vehículo, si bien la suspensión es algo más firme de lo habitual y el coche no bascula tan claramente en curvas como otros. Eso no quiere decir que tenga un comportamiento deportivo como el CUPRA Terramar o el Alfa Romeo Tonale, aunque lo cierto es que lo hace bien en carreteras lentas. Quizá ofrece una respuesta algo menos directa que el Peugeot 3008, pero resulta más eficaz que el Citroën C5 Aircross. Como es habitual en los vehículos electrificados, el tacto del pedal del freno es esponjoso. En cualquier caso, se presenta como un todocamino perfecto para prolongar los trayectos porque el cansancio no aparece hasta mucho tiempo después de iniciar el viaje. Más aún con el parabrisas y los cristales acústicos opcionales, que se combinan con el Head-up Display desconectable en el Infotaiment pack: 866 euros. Fotos: Motor1.com España El sonido de las puertas al cerrar es muy atractivo por rotundo y el conductor dispone del modo B para retener más y ganar autonomía eléctrica, pero no resulta fácil de activar porque es un botón muy pequeño situado en la consola central. Las levas del cambio no funcionan en modo eléctrico, es decir, no aumentan la intensidad de la frenada regenerativa, pero sí se puede disfrutar de ellas cuando circulamos de forma híbrida, si bien no disponemos de un cuentarrevoluciones en la instrumentación. Por cierto, la transmisión automática es una nueva de doble embrague con siete marchas que funciona muy bien. En el programa Sport, la respuesta del acelerador es claramente más contundente y se activa el manejo secuencial de la transmisión. Equipamiento y precio La gama del Grandland está compuesta por los acabados Edition, GS y Ultimate. El GS, además de todo lo citado, viene también con faros LED, acceso y arranque sin llave, asientos delanteros calefactables, climatizador bizona, retrovisores plegables eléctricamente, techo en negro, cuatro puertos USB-C y cargador de 3,7 kW. El precio de esta versión es de 42.890 euros al contado con cargador doméstico incluido y sin incluir las ayudas del Plan Auto+, que ya está en vigor. La gama comienza con el microhíbrido de 145 CV (etiqueta Eco) desde 32.529 euros. Opel Grandland GS Plug-in Hybrid Motor Gasolina, 4 cilindros en línea, turboalimentado, 1.598 cm³, 150 CV + 1 eléctrico Motor Delantero transversal, 125 CV Potencia 195 CV combinados Par máximo 350 Nm combinados Batería 17,8 kWh (capacidad útil) Autonomía eléctrica 81 km Caja de cambios Automática de doble embrague, 7 velocidades 0-100 km/h 7,8 s Velocidad máxima 220 km/h Consumo 2,4 l/100 km (batería cargada) Tracción Delantera Longitud 4,65 m Anchura 1,91 m Altura 1,66 m Peso en vacío 1.971 kg Número de asientos 5 Capacidad del maletero 550 l Precio base 42.890 euros