Las Yamaha Tracer 7 y Tracer 7 GT dan un paso más en su evolución al incorporar por primera vez la transmisión automática manual Y-AMT, una tecnología que ya ha demostrado su eficacia en las Tracer 9, Tracer 9 GT y Tracer 9 GT+. Con esta novedad, la sport-touring de media cilindrada de la firma de Iwata refuerza su carácter polivalente combinando rendimiento deportivo, facilidad de conducción y un mayor nivel de confort en todo tipo de trayectos.Desde su llegada al mercado, la Tracer 7 se ha consolidado como una de las motos más equilibradas del segmento. Su receta se basa en el conocido motor CP2 de dos cilindros en línea, un propulsor que destaca por su contundente entrega de par y su carácter lleno a medio régimen, unido a un chasis ligero que ofrece agilidad en carreteras reviradas y estabilidad en largos desplazamientos. A ello se suma una ergonomía cómoda y una protección aerodinámica pensada para devorar kilómetros.Para 2026 Yamaha introduce una de las innovaciones más relevantes de los últimos años en su gama: el sistema Y-AMT (Yamaha Automated Manual Transmission). Esta transmisión permite elegir entre cambiar de marcha de forma manual mediante un interruptor basculante situado en la piña izquierda o dejar que la electrónica gestione el cambio de forma totalmente automática. El resultado es una experiencia de conducción más fluida y adaptable a cada situación, desde los trayectos urbanos hasta las rutas más deportivas o los viajes de largo recorrido.El funcionamiento del sistema Y-AMT prescinde de la maneta de embrague tradicional. En su lugar, dos actuadores eléctricos se encargan de accionar el embrague y seleccionar las marchas de manera precisa y rápida. Cuando el conductor opta por el modo manual, puede subir o bajar marchas con los dedos mediante el conmutador del manillar, manteniendo siempre el control sobre la transmisión. Si se selecciona el modo automático, la centralita decide el momento óptimo de cambio en función de la velocidad, el régimen del motor y la apertura del acelerador, ofreciendo transiciones suaves y prácticamente imperceptibles.La experiencia vista en las Tracer 9 equipadas con este sistema revela que el cambio automático de Yamaha mantiene una conexión muy directa entre el conductor y la moto. En conducción tranquila resulta especialmente cómodo porque elimina la necesidad de accionar el embrague en tráfico o en trayectos urbanos. Sin embargo, cuando el ritmo aumenta en carreteras de curvas, la rapidez de los cambios y la posibilidad de intervenir manualmente permiten conservar una sensación deportiva muy cercana a la de una caja de cambios convencional.Este sistema trabaja en perfecta armonía con las funciones electrónicas del Yamaha Ride Control (YRC), que ajustan diferentes parámetros de la moto para adaptar su carácter a cada situación. Así, el conjunto ofrece una conducción más dinámica y precisa, pero también más sencilla y accesible para un amplio abanico de usuarios, desde motoristas experimentados hasta quienes buscan una sport-touring fácil de conducir a diario.Cuando el ritmo aumenta en carreteras de curvas, la rapidez de los cambios y la posibilidad de intervenir manualmente permiten conservar una sensación deportiva / YamahaLas nuevas Tracer 7 y Tracer 7 GT Y-AMT estarán disponibles también en versión limitada a 35 kW para los usuarios del carnet A2. En cuanto a colores, la Tracer 7 se ofrecerá en Redline y Midnight Black, mientras que la Tracer 7 GT llegará en Icon Performance y Tech Black, manteniendo la identidad deportiva característica de la familia Tracer. Los precios arrancan en los 10.449 euros de la Tracer 7 Y-AMT 35 kW.Con la introducción del Y-AMT en su gama media, Yamaha acerca una tecnología reservada hasta ahora a modelos de mayor cilindrada. El resultado es una moto capaz de combinar sensaciones deportivas, comodidad y tecnología avanzada, ampliando aún más el atractivo de una de las sport-touring más equilibradas del mercado. En definitiva, una Tracer 7 que mira claramente hacia el futuro sin perder su esencia viajera.Además, como novedad, la marca introduce la nueva Garantía Extendida Yamaha, un programa que permite ampliar la cobertura oficial de sus motocicletas y scooters hasta un total de siete años. Todos los modelos cuentan de serie con tres años de garantía de fábrica, a los que ahora se pueden añadir cuatro años adicionales sin límite de kilometraje. Esta extensión mantiene el mismo nivel de protección que la garantía original e incluye cobertura en toda Europa a través de la red oficial de concesionarios, el uso exclusivo de recambios originales y la intervención de mecánicos especializados. Además, contempla ventajas como la posibilidad de disponer de vehículo de sustitución durante una reparación y la transferibilidad de la garantía en caso de venta, un aspecto que también contribuye a mejorar el valor de reventa del vehículo.