La Yamaha MT-07 es una de mis motos favoritas. No es lo más rápido del planeta, ni lo más premium, pero ese motor bicilíndrico CP2 de 689 cm3, ese medio régimen con pegada, ese chasis juguetón o la forma en que levanta la rueda delantera es pura energía sobre dos ruedas. Así que cuando una pequeña firma francesa de ingeniería llamada Furion ha decidido usarla como base para su último prototipo, tocaba prestar bastante atención. Furion no es un gran fabricante, sino una empresa especializada en sistemas híbridos y tecnología de recuperación de energía. En 2017 creó una máquina híbrida con motor rotativo llamada M1 que nunca llegó a producción. Esta vez vuelve con algo, probablemente, todavía más radical. La M2, como la llaman, toma la plataforma de la MT-07 y le añade algo que cambia por completo cómo entendemos la hibridación en una moto. Y es que el motor eléctrico no está atrás, sino dentro de la rueda delantera. La M2 utiliza un motor y generador integrados en el buje. En aceleración, esa unidad delantera puede entregar, según la marca, 300 Nm y aportar alrededor de 20 CV. La rueda trasera sigue movida por el bicilíndrico en paralelo de serie, así que, sí, se trata de una moto con tracción a las dos ruedas. Eso ya es llamativo por sí solo. Pero lo realmente ingenioso aparece al frenar. Furion llama a su sistema Eversor y asegura que puede recuperar hasta un 27% de la energía generada durante la frenada. Normalmente, en las motos es difícil lograr una regeneración eficaz porque una frenada fuerte descarga la rueda trasera. La empresa le da la vuelta a la ecuación. Como la mayor parte de la fuerza de frenado carga el neumático delantero, colocar el generador en el buje delantero hace que la regeneración ocurra justo donde más se puede aprovechar. Fotos de: Furion Motorcycles Por su parte, la batería parece ir alojada en la parte trasera de la moto, que resulta curiosamente fuera de lugar dadas las proporciones estilizadas de la MT-07. Aun así, si eres capaz de pasar por alto esa zaga peculiar, la moto mantiene su atractivo. Además, el motor integrado en la rueda delantera le da un aire casi de ciencia ficción. Pero quizá la gran pregunta sea esta: ¿qué supone esto en carretera? En teoría, obtienes tracción delantera en aceleración, lo que podría significar más motricidad al abrir gas saliendo de las curvas. También podría implicar menos caballitos involuntarios y ahí aparece la cuestión clave: ¿esto mata el espíritu 'gamberro' de la MT-07? Sinceramente, depende de la puesta a punto. Si el motor delantero entra de forma sutil y sólo cuando la tracción lo exige, el carácter de esta moto debería seguir brillando. Seguirías teniendo ese empuje lleno de par desde atrás, sólo que con un aporte extra de asistencia eléctrica. La idea de una moto híbrida suele sonar aburrida, pues normalmente significa que los ingenieros se centran en la eficiencia más que en la emoción. Pero la M2 quiere claramente romper el molde. Es exclusiva, compleja y descaradamente experimental.