Este Toyota Corolla de 1993 ha recorrido 2 millones de kilómetros con todas sus piezas originales Toyota es sinónimo de fiabilidad. La compañía japonesa encabeza los rankings de las marcas más fiables del mercado, es decir, la que tiene los coches que menos veces visitan el taller por una avería. Pero la fiabilidad no es solo eso. También es poder recorrer 2 millones de kilómetros con todas sus piezas originales, como ha hecho el propietario de este Toyota Corolla de 1993.Como te decía, cuando se habla de coches cuyos motores aguantan más de un millón de kilómetros, es habitual que en la lista haya lugar para coches diésel famosos, como los TDI del Grupo Volkswagen o varios de los propulsores de seis cilindros que usaba Mercedes hace ya algunas décadas.Y entre todos esos vehículos de gasóleo se cuela algún que otro modelo que no lo es, con Toyota como el máximo exponente de cómo debe fabricarse un coche que, incluso sin ser diésel, puede aguantar cientos de miles de kilómetros sin mayores problemas. Lo hemos visto más recientemente con el Toyota Prius de tercera generación (2009-2015) y su incansable tren motriz híbrido no enchufable (HEV).Otros ejemplos de fiabilidad y robustez a la hora de devorar kilómetros sin contemplaciones son el Toyota Land Cruiser y el Toyota Hilux. Estos dos vehículos todoterreno, que tienen mucho en común, son algunos de los modelos de la marca japonesa famosos por soportar todo tipo de usos y maltratos sin sufrir averías destacables.El Toyota Corolla de los dos millones de kilómetrosPero, de entre todos ellos, el Toyota Corolla tal vez sea el máximo exponente en fiabilidad dentro de la gama de productos del fabricante asiático. Y no es para menos. El compacto lleva a la venta desde 1966, seis décadas en las que ha demostrado que es el coche más vendido del mundo, uno de los más longevos que todavía existen y, también, uno de los más fiables que puedes comprar.La prueba de fuego para demostrar cuánto puede aguantar un Corolla con un humilde motor de gasolina atmosférico es el caso de Greame Hebley, un neozelandés que conduce a diario una versión familiar de un Corolla de séptima generación desde hace más de un cuarto de siglo y que ha superado ya la barrera de los dos millones de kilómetros.Vayamos por partes. Lo primero a destacar es que Hebley se dedica al reparto de periódicos y que utiliza el Corolla como una especie de furgoneta en el que transporta estos diarios a través de Nueva Zelanda seis días a la semana. Esto le permite cubrir más de 6.000 kilómetros al mes, o lo que es lo mismo, unos 1.500 kilómetros a la semana.Al año, la media según cálculos aproximados es de unos 72.000 kilómetros, que pueden no parecer muchos comparados con los que recorren profesionales del transporte. Sin embargo, lo interesante aquí es que Hebley los hace con un Toyota Corolla del año 1993, un coche con 32 años de vida.El repartidor de periódicos es el segundo propietario del Corolla. Lo compró usado en el año 2000, cuando apenas tenía unos 80.000 kilómetros, y lo ha usado de forma intensiva durante el último cuarto de siglo hasta multiplicar por 25 veces la cifra que marcaba el odómetro cuando lo adquirió a principios de este siglo.Motor y transmisión originalesEn total, más de 2 millones de kilómetros que el Toyota Corolla, y aquí viene la clave para que este vehículo sea noticia, los ha recorrido con todas sus piezas originales. Esto significa que tanto el motor como la transmisión y el tren motriz son los mismos con los que este familiar salió de la fábrica en 1993.Según explican desde CarBuzz, el Toyota Corolla en cuestión estaría equipado con un sencillo motor de gasolina de cuatro cilindros en línea, aspiración natural y 1.8 litros de cilindrada, una unidad que genera tan solo 117 CV de potencia. Las cifras de rendimiento no son nada llamativas, pero sí lo suficientes como para asegurar una fiabilidad de más de 2 millones de kilómetros.Una de las razones por las que el Corolla de Hebley ha podido cubrir semejante distancia conservando todo el sistema de propulsión original se encuentra en el mantenimiento exhaustivo que lleva a cabo su cuidadoso propietario.Al tratarse de un medio tan importante para poder realizar su trabajo de repartir periódicos, Hebley lleva a día el mantenimiento, incluyendo cambios de aceite y filtros, así como un kit de distribución nuevo que instala una vez al año. Si te estás preguntando cuándo es mejor cambiar la correa de distribución, para hacer dos millones de kilómetros parece que conviene hacerlo cada 70.000 u 80.000 kilómetros.