Un camión volcado en la AP-7 en Tarragona en una imagen de archivo.La mortalidad en las carreteras españolas ha registrado uno de sus niveles más bajos en el arranque del año. Entre enero y abril, el asfalto se cobró la vida de 272 personas, la tercera cifra más reducida desde que la Dirección General de Tráfico (DGT) inició su serie histórica en 1960. Solo los años 2020 y 2021, condicionados por las restricciones de movilidad derivadas de la pandemia, presentan registros inferiores en el primer cuatrimestre. Los datos provisionales de Tráfico, recopilados hasta 24 horas después de los siniestros, reflejan 64 fallecidos en enero, 61 en febrero, 70 en marzo y 77 abril. Se trata, en todos los casos, de valores que figuran entre los más bajos de toda la serie histórica mensual: enero fue el tercer mejor dato desde 1960; febrero, el segundo; marzo, el tercero; y abril, el quinto. La cifra acumulada de 272 víctimas supone además un descenso de 57 fallecidos respecto al mismo periodo de 2025, lo que equivale a una reducción del 17,3%. Casi 80 fallecidos en abril Abril confirmó esta estabilidad a la baja. El mes pasado se registraron 74 siniestros mortales en los que fallecieron 77 personas, la misma cifra que en abril de 2025, pese a que la movilidad aumentó cerca de un 3%, con 40,9 millones de desplazamientos de largo recorrido. Se trata del quinto abril con menos víctimas desde 1960, solo superado por los años marcados por la pandemia y por algunos ejercicios puntuales como 2015 o 2019, recoge Servimedia. La distribución de la mortalidad mantiene patrones ya conocidos. Las vías convencionales concentraron el 77,9% de los fallecidos, con 60 víctimas, mientras que las autopistas y autovías sumaron 17 muertes, lo que confirma que el mayor riesgo sigue estando fuera de la red de alta capacidad. El reparto es prácticamente idéntico al del mismo mes del año anterior. Por tipo de usuario, abril dejó un aumento significativo en el número de ciclistas fallecidos: 10 víctimas, seis más que en 2025. En contraste, descendió la siniestralidad entre los motoristas, con 25 muertos (tres menos), así como entre peatones y ocupantes de turismos. Las salidas de vía provocaron 24 muertes, siete menos que un año antes, mientras que las colisiones frontales, traseras o múltiples aumentaron hasta las 28 víctimas, nueve más que en abril de 2025. Nueve de los fallecidos en abril no utilizaban los sistemas de retención o protección en el momento del accidente: seis conductores de turismo no llevaban cinturón y dos ciclistas y un motorista circulaban sin casco. A escala territorial, Andalucía encabezó el número de víctimas mortales en abril, con 18 personas fallecidas. La Comunidad Valenciana fue la región con mayor incremento interanual, al sumar seis víctimas más que el año pasado, mientras que Canarias y Navarra registraron los mayores descensos, con cuatro fallecidos menos cada una. El día más negro del mes fue el domingo 26, con seis muertes, aunque abril también dejó una jornada sin víctimas mortales: el sábado 25. Un puente de mayo menos trágico Este balance mensual se ha visto acompañado por un puente del 1 de mayo especialmente contenido en términos de mortalidad. Entre la tarde del jueves 30 de abril y la medianoche del domingo 3 de mayo fallecieron nueve personas en ocho siniestros viales, la mitad que en el mismo puente de 2025, que contó con un día festivo adicional. Cuatro de las víctimas fueron motoristas y dos, peatones, un reparto que vuelve a subrayar la vulnerabilidad de determinados usuarios. Durante ese periodo festivo, siete de los fallecidos se registraron en carreteras convencionales y dos en vías de alta capacidad. La tipología de los siniestros incluyó dos colisiones, tres salidas de vía y dos atropellos. Con estos datos, el acumulado anual asciende ya a 278 fallecidos en carretera, 65 menos que en el mismo periodo del año pasado.