El exceso de velocidad sigue siendo una de las infracciones más cometidas y, sobre todo, más peligrosas en las carreteras de todo el mundo. Por eso, controlar a los conductores y castigar a los infractores es una de las prioridades de la Dirección General de Tráfico, que para vigilar las vías utiliza todo tipo de tecnología.Ya no solo se trata de cámaras de velocidad o radares tradicionales, ahora las autoridades utilizan varios dispositivos con diferentes características y utilidades. Uno de los últimos en llegar a España es el radar remolque, un sistema innovador que es extremadamente visible en carretera pero que cuenta con la gran ventaja de que se puede mover sin apenas esfuerzo. Presente en España Este tipo de radar lleva años utilizándose en países vecinos como Francia. Ahora, ya se puede ver en la Comunidad de Madrid. Concretamente, se ha instalado en el kilómetro 45 de la A-1, una de las carreteras más importantes de España y que conecta Madrid con Burgos, Vitoria y San Sebastián. El dispositivo se encuentra situado a la altura de Pedrezuela y cerca de El Molar. En cuanto a su funcionamiento, desde Periodismo del Motor explican que está a medio camino entre un radar fijo y uno móvil. Y es que puede ser remolcado por un coche para colocarlo en distintos puntos de la carretera, por lo que, a pesar de ser un dispositivo grande y visible desde la autovía, puede sorprender a los conductores si es desplazado. Es decir, es complicado conocer su ubicación exacta. Entre sus características, destacan la batería de dos semanas de duración, la conexión a internet que sirve para enviar las multas a los centros de la Dirección General de Tráfico y la capacidad de imponer hasta 20 multas por minuto. El radar más llamativo de la DGT ya funciona en Madrid: es muy visible, pero puede moverse en segundosMás detalles La idea inicial de la DGT era utilizar estos radares móviles en tramos con obras de 2 o 3 kilómetros en los que es necesario reducir la velocidad de marcha para no poner en riesgo a los operarios que están realizando trabajos de reparación. De hecho, se ha colocado en un tramo que normalmente está limitado a 100 km/h pero en el que hay trabajadores realizando obras.