Críticas al plan de colocar cámaras en los autobuses de la EMT para vigilar el carril bus-taxi: "Es una tomadura de pelo" En abril del año pasado, el Ayuntamiento de Madrid anunció la instalación de cámaras en los autobuses de la EMT con IA para denunciar a los que ocupen sus carriles. Menos de un año después y sin ni quisiera haberse puesto en marcha, el plan para vigilar el carril bus-taxi recibe una lluvia de críticas.Inicialmente, la iniciativa iba a entrar en funcionamiento en septiembre, pero estamos ya en febrero de 2026 y sigue parada, como denuncia la oposición al gobierno de José Luis Martínez-Almeida.Concretamente, la portavoz del grupo municipal Más Madrid, Esther López, ha calificado la situación como “una tomadura de pelo” y lamenta que “Carabante engañó a la ciudadanía y al colectivo de taxis. A la vuelta de verano presentamos una petición de información ante la EMT y nos confirmaron que no se había hecho nada. Incluso señalaron que no había ningún proyecto piloto lanzado".Según publica el diario El Mundo, la formación ya ha registrado una pregunta para intentar averiguar qué ocurrió con aquel plan de cara a la comisión de Movilidad que se celebra el próximo lunes.La oposición critica el plan de colocar cámaras en los autobuses de la EMT: “Aquellas promesas se quedaron en el aire”El delegado de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, anunció un proyecto para instalar cámaras en los parabrisas de varios autobuses que se encargarían de recopilar todas las infracciones cometidas en los carriles bus-taxi durante los últimos tres meses del año pasado.Posteriormente, con toda esa información, se elaboraría un informe detallado para saber cómo y cuánto interfieren estos actos en los horarios de los autobuses. Un plan que, para Eshter López, “sonaba muy bien. Sin embargo, "aquellas promesas se quedaron en el aire"."El hecho de que el carril bus-taxi sea invadido por vehículos que no tienen derecho a circular por él, como es el caso de los VTC cuando se detienen para recoger y dejar viajeros, produce un retraso en las líneas de los autobuses y también de los propios taxis, porque recordemos que estos carriles están hechos para promocionar el uso del transporte público... Parece que en Madrid todo vale, da la sensación de ciudad sin ley”, insiste López.“Si no se sanciona a los que se saltan la norma, en el fondo te da exactamente igual tu transporte público", lamenta y añade: “No hay interés por controlar a las VTC y ésta es una prueba. La asociación Plataforma Caracol presentó más de 18.000 denuncias durante 2024 y de las que sólo se tramitaron 426... El Partido Popular tendrá que explicar por qué", concluye.Silencio desde el AyuntamientoPor su parte, el presidente de la Plataforma Caracol, el taxista Nacho Castillo (conocido popularmente como Peseto Loco), lleva años denunciando la "impunidad" con la que circulan los VTC por el carril bus-taxi y hasta llegó a contratar los servicios de unos detectives privados para demostrar la “ilegalidades” que cometían algunos conductores.Castillo denuncia que "no hay voluntad política para atajar este problema. No quieren... En otras ciudades, como Barcelona, ya se han hecho proyectos similares. Colocaron únicamente cuatro cámaras en cuatro autobuses y en un mes pusieron más de 2.500 multas... Imagina si lo hicieran en Madrid, que es mucho más grande. Yo me he llegado a dar un paseo por la Gran Vía y, en sólo una tarde, hice 60 fotografías de VTC cometiendo infracciones".“Carabante salió diciendo que iba a lanzar este proyecto piloto para ver cuáles eran los puntos calientes de la ciudad... ¿En serio necesitas que te enseñen Madrid y dónde hay carril bus-taxi?”, continúa el taxista.“Vete a la Gran Vía, Serrano, Velázquez... Así, para empezar. Solo con eso vas a hacer una escabechina tremenda. Pero no quieren. Y eso va en detrimento de las arcas municipales. Imagínate el dinero que se recaudaría...", concluye Castillo.El Mundo se ha puesto en contacto con el área de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, pero no ha obtenido ninguna respuesta, lo cual genera aún más malestar en el sector.