Cómo funcionan las ayudas de hasta 7.500 por coche para autónomos y PYMES A principios de año, el Gobierno anunció la puesta en marcha una nueva línea de ayudas que puede suponer un importante empujón para autónomos y PYMES que estén pensando en renovar su flota. Se trata de subvenciones de hasta 7.500 euros para la compra de vehículos electrificados, una cifra bastante atractiva que tiene como objetivo que estos vehículos, que suelen circular más que los particulares, sean más limpios.Según recoge Europa Press, el día del anuncio, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, declaró: “Vamos a poner en marcha una nueva ayuda a la movilidad eléctrica para autónomos y pequeñas empresas, dotada de 40 millones para la adquisición de vehículos electrificados, tanto en propiedad como en renting. Podrán beneficiarse las empresas de menos de diez empleados con importes que pueden llegar hasta los 7.500 euros”.Así, quedaba claro que esta ayuda está pensada específicamente para autónomos y pymes, y que, como suele ocurrir con estos planes, iba tener una limitación presupuestaria, terminando una vez se agotara el presupuesto. En su anuncio también se incluía uno de los aspectos más interesantes del plan, que es que no se limita solo a la compra tradicional del vehículo, también incluye el renting, una fórmula cada vez más habitual en los particulares, pero especialmente en el entorno profesional. Son muchas las empresas que la usan para cambiar sus vehículos cada cuatro años, así que es inteligente incluirla en las ayudas, porque es una forma de que las flotas se electrifiquen de manera más rápida.Ahora bien, hasta ahí llegan las buenas noticias, porque, aunque se anunciaron estas ayudas, desde febrero (y ya han pasado dos meses), no ha habido ninguna otra declaración y no se han publicado sus bases. A estas alturas todavía falta por conocer cuáles son los requisitos exactos, cómo es el procedimiento de solicitud y cuando será la fecha de apertura a partir de la cual podrán hacerse dichas solicitudes.Básicamente ha ocurrido lo mismo que el Programa Auto +, con la diferencia de que éste se anunció todavía antes y, por tanto, todavía ha pasado más tiempo en blanco sin que se conozcan novedades.Así pues, lo único que se puede hacer es elucubrar en mayor o menor medida, en función de cómo se han ejecutado anteriores programas estatales de ayudas.Cuando se habla de “hasta 7.500 euros”, hay que tener claro que esa es la cifra máxima. El importe final dependerá de varios factores, como el tipo de vehículo elegido o las condiciones concretas de la operación. En general, los eléctricos puros son los que reciben mayores incentivos, mientras que los híbridos enchufables suelen tener ayudas más reducidas. Es de esperar que en esta nueva tanda también se incluyan los coches eléctricos de autonomía extendida.Además, aunque no se ha concretado, es de esperar que esta ayuda se complemente con el propio Programa Auto+, que en 2026 sustituye a los antiguos planes MOVES. Éste contempla ayudas de hasta 4.500 euros para vehículos eléctricos, que pueden combinarse con otros incentivos o descuentos adicionales. Es precisamente esa combinación de ayudas lo que debería permitir alcanzar los 7.500 euros de descuento total.Otra clave importante es cómo se aplicará la ayuda. Aunque no se conocen los detalles de la convocatoria definitiva, la tendencia es que estos incentivos se traduzcan en un descuento directo o en una reducción del coste final del vehículo, en lugar de tener que esperar meses para recibir el dinero, como ocurría con planes anteriores. En cuanto a los requisitos, el foco está en fomentar la electrificación del parque móvil así que solo deberían poder aplicarse a los tupos de vehículos mencionados, que son a los que les corresponden la etiqueta CERO de la Dirección General de Tráfico (DGT). También, dado que estas ayudas están pensadas para uso profesional, el vehículo deberá estar vinculado a la actividad económica del autónomo o la empresa, ya sea para transporte de mercancías, servicios o desplazamientos laborales.Más allá del ahorro directo, hay otro punto a tener en cuenta: el impacto fiscal. En algunos casos, los autónomos y empresas pueden beneficiarse también de deducciones o ventajas fiscales asociadas a la compra de vehículos eléctricos, algo que podría aplicarse en este caso también.