China construye un macropuente en la autopista G2518 por el que pueden pasar a diario más de 180.000 coches China ha demostrado que tiene potencial para llevar a cabo algunos de los proyectos más ambiciosos. El enlace Shenzhen-Zhongshan es uno de ellos convirtiéndose en una de las mayores obras de la ingeniería vial del mundo.El gigante asiático ha construido la primera infraestructura marítima con puentes, islas artificiales, un túnel subterráneo e intercambiador submarino. China ha diseñado un macropuente con hasta 10 récords mundiales.Un trayecto de 2 horas en 30 minutosEl macropuente se inauguró el 30 de junio de 2025 y une las localidades de Shenzhen y Zhongshan, separadas por la bahía Guangdong-Hong Kong-Macao. China ha conseguido conectar ambas ciudades mediante un enlace marino de más de 20 km.Esta estructura en la autopista G2518 tiene dos puentes, dos islas artificiales y un túnel submarino. La construcción se ha convertido en una infraestructura esencial para el transporte en la provincia de Guangdong.Si quieres utilizar este puente, tendrás que pagar un peaje de 10 euros, pero merece la pena. El trayecto era de dos horas, ahora se puede hacer en 30 minutos, incluso puedes parar a mitad de camino para visitar el museo de ingeniería en una de sus islas de 137.000 m², el equivalente a 19 campos de fútbol.Este macropuente que cruza la bahía de Guangdong tiene un tráfico diario de unos 86.000 vehículos, superando los 181.000 en días putuales. El tramo de la G2518 supera de lejos a la autopista con más tránsito de España con cerca de 24.700 coches diarios.El puente no solo se utiliza a diario entre habitantes de ambas ciudades, también ha terminado impulsando el turismo. Zhongshan recibió a 3,41 millones de turistas el Día Nacional de 2024, un 102,36% más respecto a 2023.Un macropuente marítimo con 10 récords mundialesEl enlace Shenzhen-Zhongshan tiene 10 récords mundiales, entre ellos el puente colgante más largo del mundo con columnas de acero sobre el mar. También tiene la mayor distancia libre de navegación con 91 metros o el anclaje de puente más grande con 344.000 m³ de hormigón.Todo esto se ha conseguido con la máxima seguridad. El macropuente ha superado la prueba de resistencia al viento más exigente con 83,7 m/s.El túnel submarino de hormigón y acero es el más ancho del mundo con hasta 46 metros durante los 7 km de longitud, una carretera de nada menos que ocho carriles. Esta infraestructura está monitorizada en tiempo real por 14 robots que controlan el tráfico.A esto se suman luces que cambian de color según la temperatura o el tráfico, un sistema de extinción de incendios y un escape de humo un 42% más eficiente que el de los de túneles convencionales, según los ingenieros de Shenzhen-Zhongshan.