Audi ha logrado capear mejor que otros fabricantes europeos el complejo entorno geopolítico que sacude al sector. La marca prémium del Volkswagen Group cerró el pasado ejercicio con un beneficio neto de 4.617 millones de euros, lo que supone un incremento del 10,2%, en contraste con las dificultades que atraviesa buena parte de la industria automovilística en Europa.Audi gana un 10% más en plena crisis del automóvil y abre la puerta a un futuro A1 eléctrico en MartorellEl sólido resultado financiero del grupo impulsó sus cuentas en un ejercicio marcado por la guerra comercial y la imposición de aranceles en Estados Unidos a la importación de vehículos, que supusieron un coste de 1.200 millones de euros para Audi. En este contexto, el resultado financiero de la compañía se elevó hasta los 2.203 millones de euros, el doble que en el ejercicio anterior. El impacto de los aranceles al automóvil por parte de EEUU -que en el caso de la Unión Europea se fijaron finalmente en el 15% tras las negociaciones del pasado verano- lastró el resultado operativo de Audi. El fabricante de los cuatro aros cerró así el ejercicio con un beneficio operativo de 3.371 millones de euros, lo que supone una caída del 13,6% respecto al año anterior. Además, el margen operativo sobre ventas de Audi se redujo hasta el 5,1% en 2025, lo que supone un descenso significativo frente al ejercicio anterior, mientras que el flujo de caja neto creció un 11,4%, hasta los 3.422 millones de euros. Pese a la presión en su principal mercado, China -donde las ventas se vieron afectadas por el auge de la competencia local-, la marca logró sostener su facturación gracias al impulso de los vehículos eléctricos, elevando sus ingresos un 1,5%, hasta los 65.503 millones de euros. "En el último año, la incertidumbre geopolítica y la presión de la competencia a nivel mundial han tenido en vilo al sector del automóvil", señaló Gernot Döllner, CEO de Audi, en la presentación de resultados en Ingolstadt (Alemania), la sede histórica del grupo. "La palabra para 2025 es un nuevo comienzo tras una presión intensa, sobre todo presión geopolítica. Usamos esta presión como combustible. Con 22 nuevos modelos en dos años, tenemos el portfolio más joven de las marcas prémium y lanzamos nuestra propia marca para China con el E5 Sportback como buque insignia". A finales de año, Audi entregó 1,64 vehículos de todo el grupo de marcas Progressive de Volkswagen, un 2,8% menos. Esta es la división que dirige la firma de los cuatro aros, y que incluye a Lamborghini y las motocicletas Ducati, al igual que su propia enseña. Opciones abiertas para el A1 Audi apuesta por la electromovilidad para hacer crecer su volumen de ventas. De hecho, en 2025 la marca vendió 223.032 unidades, un 35,6% más. En este sentido, Döllner ha dicho que la gran apuesta para el grupo es el lanzamiento de su nuevo modelo urbano del segmento B, el A2, un modelo que llegará este año y que será fabricado en la planta de Ingolstadt. "Su antecesor fue lanzado hace 30 años y fue un vehículo muy característico para la marca que me gustó mucho cuando yo era un ingeniero joven. Y ahora podemos traer al sucesor de ese vehículo al mercado como un 100% eléctrico", comentó el CEO del grupo en una mesa con periodistas en la que estuvo presente elEconomista.es. A propósito de esta estrategia, al ser preguntado por la posibilidad de la fabricación del A1, modelo que Audi produce en exclusiva desde 2018 en la planta de Martorell (Cataluña) de Seat, en versión eléctrica, Döllner señaló que se están "evaluando siempre opciones diferentes". "Lo positivo es que con la marca Audi todo es posible: desde el nivel de entrada de movilidad con el segmento A (del Audi A1) hasta los vehículos deportivos, con los SUVs, todo es posible", comentó sobre el modelo cuya producción en versión de combustión podría ser discontinuada entre este y el próximo año. "El A1 ha sido un vehículo muy exitoso, que ha ayudado a atraer a generaciones más jóvenes a la marca", añadió Döllner. 7.500 empleos menos De cara a este año, desde Audi explicaron que la marca "permanece comprometida con la reducción de costes y el aumento de las inversiones", según explicó el director financiero del grupo, Jürgen Rittersberger. En su presentación de resultados hace una semana, el Grupo Volkswagen anunció que había puesto en marcha distintos programas de ahorro —que afectarán a marcas como Audi, Porsche y la filial de software CARIAD— y que prevén la reducción de alrededor de 50.000 empleos en Alemania hasta 2030. Audi alcanzó un acuerdo con su comité de empresa para reforzar la viabilidad y competitividad de sus plantas en Alemania. Este plan prevé la salida de hasta 6.000 empleados hasta 2027, del cual ya se ha ejecutado o comprometido de forma vinculante el 65%, y la compañía contempla la supresión de otros 1.500 puestos adicionales hasta 2029, principalmente mediante salidas ligadas a la edad. Desde Audi indicaron que a cambio, el grupo ha garantizado el empleo hasta finales de 2033 y ha invertido 8.000 millones de euros en la transformación de sus plantas, según indicó Döllner. Además del mencionado A2 puramente eléctrico, Audi planea el lanzamiento de un SUV del segmento E para atacar el mercado estadounidense (el segundo mercado exterior para la marca por ventas), con el Q9. Este modelo llegará junto al Q7 y el Q3 para renovar su cartera de productos SUV en ese país. Para recuperar terreno en China frente a los fabricantes locales, Audi ha reforzado su estrategia local con el lanzamiento de AUDI, una marca específica para este mercado desarrollada junto a sus socios FAW Group y SAIC Motor. La firma apuesta por una amplia cartera que combinará modelos eléctricos y de combustión. Entre los lanzamientos previstos para este año destacan el Audi A6L e-tron -bajo la marca tradicional de los cuatro aros- y el AUDI E7X, segundo modelo de la nueva enseña exclusiva para el país. Esta gama se completa con el AUDI E5 Sportback, primer vehículo de la marca, ya disponible en el mercado chino desde el otoño de 2025. Aranceles más altos en 2026 Sobre los aranceles el director financiero, Jürgen Rittersberger, detalló que no esperan "que los aranceles vayan a cambiar mucho este año, tenemos 15% de recargo para la UE 27% desde México -donde el fabricante tiene un planta y fabrica el Q5-. Así que esperamos que los costes puedan ser más altos". Con todo para 2026, Audi prevé que la cifra de ventas se sitúe entre 63.000 y 68.000 millones de euros y el margen operativo de ventas, entre el 6% y el 8%. Asimismo, la empresa calcula un flujo de caja neto de entre 3.000 y 4.000 millones de euros.