Los grandes fichajes suelen venir acompañados de una curiosidad que va más allá del fútbol. Entre contratos, presentaciones y expectativas deportivas, también hay quien se fija en los coches que utilizan las estrellas del deporte. La llegada de Marc Cucurella al Real Madrid permite descubrir una faceta menos conocida del español. Su elección sobre cuatro ruedas dibuja un perfil alejado de algunas de las extravagancias habituales entre las grandes figuras del deporte. En una época en la que muchos jugadores acumulan colecciones valoradas en millones de euros, el lateral catalán parece haber apostado por una fórmula diferente. Los vehículos asociados a su garaje priorizan la practicidad, el confort y las prestaciones antes que la exclusividad extrema. Dos SUV para una nueva etapa en Madrid Las informaciones y apariciones públicas vinculadas al lateral catalán permiten identificar dos modelos principales en su entorno. El primero es un Audi Q7, uno de los SUV más populares entre deportistas profesionales, empresarios y familias que buscan combinar lujo y funcionalidad. Se trata de un vehículo que supera los cinco metros de longitud y que destaca por ofrecer un habitáculo especialmente amplio. Dependiendo de la configuración elegida, puede disponer de hasta siete plazas y un generoso espacio de carga, características que han contribuido a convertirlo en una referencia dentro de su categoría. El modelo alemán incorpora algunas de las tecnologías más avanzadas de la marca. Entre ellas destacan la suspensión neumática adaptativa, los sistemas de asistencia a la conducción de última generación y la conocida tracción integral quattro, diseñada para mejorar la estabilidad en cualquier circunstancia. La elección resulta coherente con el perfil público que ha mostrado Cucurella durante los últimos años. Alejado de la ostentación que suele asociarse a determinadas figuras mediáticas, el jugador ha proyectado una imagen más familiar y discreta que la de otros compañeros de profesión. El otro vehículo cambia completamente el guion Entre los vehículos asociados al jugador también figura un Mercedes-AMG G 63. Su silueta inconfundible y sus elevadas prestaciones han convertido a este modelo en uno de los todoterrenos más reconocibles del mercado. Su presencia en las calles resulta inconfundible. Las líneas rectas, la carrocería cuadrada y una estética prácticamente inalterada durante décadas han convertido al conocido Clase G en un auténtico icono de la industria automovilística. Mercedes AMG G63. Detrás de esa apariencia robusta se esconde una mecánica capaz de rivalizar con muchos deportivos. El Mercedes-AMG G 63 equipa un motor V8 biturbo de 4,0 litros que desarrolla más de 580 CV y permite acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de cuatro segundos, cifras sorprendentes para un vehículo de semejantes dimensiones. Aunque nació como un auténtico todoterreno, su evolución lo ha transformado en un símbolo de estatus. Futbolistas, artistas y empresarios figuran entre los principales compradores de un modelo cuyo precio supera ampliamente los 200.000 euros en algunas configuraciones. El detalle que podría cambiar su garaje La llegada de Cucurella al Real Madrid introduce además una variable adicional relacionada con el automóvil. Desde hace varias temporadas, el club blanco mantiene una estrecha colaboración con BMW, una alianza que forma parte de la estrategia comercial de ambas entidades. Gracias a este acuerdo, los integrantes de la primera plantilla reciben cada temporada distintos vehículos de la firma alemana para sus desplazamientos habituales. La entrega se realiza en un acto específico que suele despertar una enorme atención entre aficionados y medios especializados. La incorporación del lateral español abre ahora una incógnita interesante. Habrá que esperar para conocer cuál será el BMW elegido por el nuevo jugador madridista y si encajará con los gustos que ha mostrado hasta ahora.