Al girar la llave de contacto o apretar el botón de arranque del coche, es habitual ver que el motor se revoluciona mucho durante unos segundos para después estabilizarse. Los conductores están acostumbrados a ello y por eso no le suelen dar importancia. El problema es que también puede ser un indicador de que algo no funciona como debería, por lo que conviene prestarle atención.El principal motivo por el que las revoluciones son tan altas justo después de arrancar es que sirve para estabilizar el motor y reduce el riesgo de que se cale en los primeros instantes tras el arranque. Cuando el sistema está muy frío, es necesario alcanzar RPM altas para aumentar la temperatura y conseguir que el aceite fluya sin problemas por las piezas internas. Cuándo es preocupanteEs normal que el motor se revolucione después de arrancar, aunque solo hasta cierto punto: en qué casos es preocupante Los conductores deben empezar a preocuparse si ya han pasado varios segundos desde el arranque del coche y las revoluciones se mantienen altas. Es decir, la mala noticia es que las RPM no bajen cuando el motor ya ha alcanzado la temperatura de funcionamiento. Desde Interia señalan que si el indicador de temperatura señala el valor óptimo pero el motor continúa funcionando al ralentí a más de 1.200 RPM, algo no funciona correctamente. Cuando eso sucede, lo más común es que el problema esté en el sensor de temperatura del líquido refrigerante. En el supuesto de que este componente transmita valores muy bajos, el controlador interpretará que el motor sigue frío y mantendrá las revoluciones más altas durante más tiempo del necesario. Otra posibilidad es que la válvula de mariposa esté sucia y no pueda volver a su posición inicial con la precisión necesaria. Eso hace que el controlador se esfuerce en corregirlo y supere el rango de regulación, lo que se traduce, de nuevo, en revoluciones por minuto demasiado altas. Ojo con el sistema de admisión Es menos habitual, pero las altas revoluciones también pueden deberse a una junta del colector de admisión deteriorada o una conexión con fugas en el acelerador. Esos dos problemas hacen que entre demasiado aire y el controlador no pueda realizar los cálculos necesarios. Los síntomas suelen agravarse precisamente con el motor frío, cuando la mezcla ya está enriquecida.