A mediados de 2025, la Dirección General de Tráfico actualizó el catálogo de señales, modificando algunas ya existentes e incluyendo otras nuevas. Desde entonces, los conductores han ido apreciando ciertos cambios en las carreteras españolas que, ya sea por ser una novedad o por falta de conocimiento, han generado algunas dudas.Un ejemplo es la señal cuadrada con fondo azul y un rectángulo blanco en el centro que el organismo de tráfico ha incorporado al catálogo. Se trata de un panel relativamente nuevo, ya que a pesar de que no se utilizaba en España hasta ahora, ya estaba presente en las carreteras de otros países desde hace años. Su significado La señal con el rombo blanco ya está presente en muchas vías de España, pero todavía hay muchos usuarios que no saben descifrarla. Se utiliza para identificar los carriles VAO (Vehículos de Alta Ocupación), que vienen a ser aquellos que están reservados para la circulación de vehículos con dos o más ocupantes, aunque el mínimo puede variar en ciertos tramos. La DGT explica que el objetivo de los carriles VAO es agilizar el movimiento de personas para priorizar el uso de coches compartidos o transporte público. Al disponer de ellos, los pasajeros se ven incentivados a no viajar en solitario. Además, el organismo asegura que reducen el número de vehículos en la vía, mejoran la calidad del aire y la fluidez del tráfico, y disminuyen la congestión y los tiempos de espera. Qué significa la señal de tráfico azul con un rombo blanco: la DGT puede poner multas a quienes la incumplan Para indicar a los conductores que un carril es de estas características y está reservado para los autobuses y los considerados Vehículos de Alta Ocupación (VAO), se utiliza la señal con el rombo azul, que puede colocarse en paneles verticales o directamente sobre la calzada. Normalmente se sitúa en el margen izquierdo de la carretera, ya que suele ser el más cercano al carril VAO. Posibles multas En definitiva, es una señal que delimita una zona exclusiva por la que solo pueden circular aquellos vehículos que cumplan los requisitos. Si por ejemplo un conductor viaja solo en coche y se encuentra este panel, debe abandonar el carril para evitar una multa que puede ser de hasta 200 euros. Para dar con los infractores, la DGT utiliza sistemas de detección automática como cámaras y lectores de matrícula.