Más allá de cambiar el paisaje e incomodar a quienes prefieren el calor, las bajas temperaturas complican varios aspectos de la vida diaria como, por ejemplo, la movilidad. Y es que cuando hace demasiado frío, los conductores deben extremar la precaución por culpa de factores como el hielo, la nieve y la falta de adherencia a la carretera.Conducir en estas circunstancias se suele asociar al peligroso, pero también es cierto que, en determinados lugares, hace posible escenarios que durante el verano serían impensables. Sin ir más lejos, las temperaturas en el norte de Europa han sido tan bajas que en Estonia se ha abierto un tramo de carretera que es, literalmente, una placa de hielo sobre el mar. La carretera del hielo Según las informaciones de Associated Press, a partir de ahora los ciudadanos de Estonia pueden conducir a través de un tramo de 20 kilómetros de mar congelado que une las dos islas principales del país. Se tarta de la llamada "carretera del hielo", que conecta las islas de Saaremaa y Hiiumaa, situadas entre el mar Báltico y el golfo de Riga. Uno de los aspectos más curiosos de esta carretera es que fueron los propios residentes locales quienes la crearon. Los conductores comenzaron a conducir sobre el mar congelado para llegar de una isla a otra, exponiéndose al peligro de que el hielo se rompa. Como respuesta, las autoridades decidieron abrir la vía después de realizar ciertos controles e imponer algunas restricciones. Marek Koppel, supervisor de la constructora encargada de la construcción y gestión de la carretera, explica que, como mínimo, el espesor del hielo debe ser de 24 centímetros. Después, los operarios alisan el hielo y llenan las grietas para que los vehículos puedan desplazarse. Eso sí, no pueden pesar más de 2,5 toneladas y se debe circular a menos de 20 km/h o entre 40 y 70 km/h, ya que cualquier velocidad intermedia puede generar vibraciones que dañen el hielo. Los responsables de la construcción controlan las condiciones meteorológicas y la solidez del hielo durante todo el día y modifican la ruta según corresponda.Ocho años después, vuelve a abrir la "carretera del hielo": una ruta de 20 kilómetros congelados que une dos islas de Estonia Sin cinturón Además del peso y los límites de velocidad, existen algunas normas como, por ejemplo, que los vehículos que circulen por la carretera del hielo no pueden pararse en ella y están obligados a mantener una distancia de seguridad entre sí. Por otro lado, los pasajeros no pueden usar cinturones de seguridad y las puertas deben ser fáciles de abrir para permitir una salida rápida en caso de accidente.