Es un prototipo y seguramente no llegará a la producción, al menos en muchos años, pero sería la solución perfecta para que los niños tuvieran su propia movilidad sin riesgos.Ha sido una de las novedades del Toyota en el Japan Mobility Show, lo que antes era el salón del automóvil de Tokio, y dentro de las instalaciones niños y padres podían probarlo. Es una pequeña "burbuja" con ruedas a la que se accede por una puerta delantera de apertura vertical. Esa misma puerta tiene unos "ojos" LED parpadeantes y unas pequeñas protuberancias que simulan orejas que le hacen parecer un personaje de animación en tres dimensiones. El Toyota Kids Mobi tiene "cara" y parpadea. Esta realizado en material plástico de alta resistencia. La carrocería está fabricada en un material plástico de alta resistencia y se presenta en tres llamativos colores con acabado mate. Es monoplaza, el niño no puede ir acompañado, y todo el interior está tapizado en un material suave y resistente al uso intensivo. Este curioso prototipo se integra dentro del proyecto Mobility for All que ha presentado propuestas de vehículos eléctricos y adaptados para toda clase de personas y necesidades. El coche autónomo para niños se ha presentado en el Japan Mobility Show de Tokio. Controlado por IA, "conducido" por los niños El Toyota Kids Mobi se mueve gracias un motor eléctrico y una batería y todo su funcionamiento está asistido por Inteligencia Artificial (IA). No tiene volante, pedales o cualquier tipo de mando funcional, para evitar que los niños puedan activar alguna función que resulte comprometida para su seguridad. El niño accede a la única plaza por la puerta delantera transparente. El prototipo utiliza IA para todo el proceso de conducción autónoma en la que no interviene el niño, ya que el sistema controla la dirección, la velocidad y sus recorridos. Cuando el niño está sentado y con el arnés colocado el asistente de la IA, llamado UX Friend, interactúa con el pequeño y le da algunas instrucciones sobre cómo debe "conducir" el Toyota Kids Mobi, aunque en realidad el pequeño no interviene. SE ha presentado en tres llamativos colores, todos en un acabado mate-satinado. Sin duda sería un aliado perfecto para los padres contar con un vehículo de este tipo que llevara y devolviera a los niños al colegio, con total seguridad. La idea es buena pero tiene todavía mucho recorrido tecnológico y, sobre todo, legal para conseguir que el Toyota Kids Mobi llegue a hacerse realidad, aunque seguro que los más pequeños estarían entusiasmado por contar con su propio coche.