Ni renting ni financiación, comprar al contado sigue siendo la opción más económica, según la OCU En un mercado automovilístico que ha dado un vuelco radical en sus formas de comercialización, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado un mensaje contundente para aquellos que estén pensando en renovar su vehículo este año.A pesar del bombardeo publicitario que ensalza las bondades de las cuotas mensuales y los servicios de suscripción "todo incluido", los datos técnicos son claros. El desembolso directo y en un solo pago sigue siendo la vía más rentable y la que menos compromete la salud financiera de las familias a largo plazo.En el último informe publicado, la organización analiza la evolución de los precios y las condiciones contractuales de las principales marcas. La conclusión principal subraya que la comodidad del renting y la aparente facilidad de la financiación flexible esconden costes financieros que pueden encarecer el vehículo en varios miles de euros.Además, la OCU advierte que el consumidor actual se enfrenta a un escenario donde los concesionarios han dejado de ser simples vendedores de coches para convertirse en intermediarios de productos financieros, lo que complica la comparación real de precios.Uno de los puntos donde la organización pone más énfasis es en el análisis del renting para particulares. Esta modalidad, que ha ganado terreno por la tranquilidad que ofrece al incluir mantenimiento, seguro y neumáticos en una sola factura mensual, resulta ser una opción de lujo para la mayoría de los perfiles.Al finalizar un contrato típico de cuatro años, el usuario ha pagado una cantidad que suele rondar el sesenta por ciento del valor del coche sin haber generado ningún patrimonio. Al devolver el vehículo, el consumidor se queda sin capital y sin medio de transporte, viéndose obligado a encadenar un nuevo contrato de alquiler que perpetúa el gasto fijo mensual.Por otro lado, la financiación tradicional también sale mal parada en la comparativa de ahorro. Los tipos de interés, que en las financieras vinculadas a las marcas suelen situarse significativamente por encima de los préstamos personales bancarios estándar, actúan como un lastre invisible.La OCU señala que es muy habitual que los vendedores ofrezcan suculentos descuentos iniciales condicionados a la financiación del vehículo. Sin embargo, al calcular el precio total a plazos incluyendo las comisiones de apertura y los intereses acumulados, el ahorro inicial se evapora rápidamente, resultando en un coste final mucho más elevado que si se hubiera pagado el precio de tarifa al contado.La denominada "financiación multiopción" es otro de los productos bajo la lupa. Este sistema permite pagar cuotas más bajas a cambio de una cuota final muy elevada, momento en el cual el cliente decide si paga el resto, devuelve el coche o lo cambia por otro.Según la organización, esta es una de las opciones más caras debido a que los intereses se calculan sobre una base de capital mayor durante todo el periodo. Además, las restricciones de kilometraje y las penalizaciones por el estado estético del coche al devolverlo suelen generar costes imprevistos que el consumidor no suele valorar en el momento de la firma.La rentabilidad de la compra al contado se hace especialmente evidente a partir del quinto año de vida del vehículo. Mientras que un usuario de renting debe seguir pagando una cuota elevada para disponer de un coche nuevo, el propietario de un vehículo pagado al contado ya ha amortizado la inversión inicial. A partir de ese momento, incluso teniendo en cuenta los gastos de mantenimiento y posibles averías, el coste por kilómetro se reduce drásticamente.Para la OCU, la propiedad sigue siendo el método más eficiente de ahorro, ya que permite al usuario decidir cuánto tiempo conservar el bien y cuándo es el mejor momento para venderlo en el mercado de ocasión, recuperando así parte de la inversión.En definitiva, la organización recomienda a los consumidores que hagan el esfuerzo de ahorrar previamente o que busquen financiación externa en entidades bancarias antes de aceptar las condiciones del concesionario. La transparencia en el precio total es fundamental.Por último, la OCU insiste en que no se debe evaluar la compra de un coche basándose únicamente en si la cuota mensual encaja en el presupuesto, sino en cuánto dinero total saldrá de la cuenta bancaria al finalizar el proceso.