Peugeot quiere dejar atrás definitivamente la crisis de los motores PureTech. La marca lleva tiempo poniendo en marcha medidas para solucionar los problemas detectados y dar respuesta a los clientes afectados. En una reunión con la prensa especializada, Peugeot admitió errores en la gestión de esta crisis, explicó por primera vez el origen técnico de los fallos y presentó un nuevo motor rediseñado casi por completo con el objetivo de recuperar la confianza de sus clientes.Peugeot no reaccionó rápido Peugeot ha decidido dar un paso poco habitual en la industria del automóvil, y es el de reconocer públicamente que no reaccionó "todo lo rápido" que debía ante los problemas sufridos por algunos motores PureTech y explicar, con ingenieros y directivos delante de la prensa, qué ocurrió, qué soluciones se han aplicado y por qué consideran que la nueva generación de motores supone "un cambio de etapa". El objetivo ha sido intentar rebajar el enorme ruido generado alrededor de los motores PureTech 1.0 y 1.2, especialmente en España, donde miles de propietarios han denunciado averías relacionadas con el desgaste prematuro de la correa de distribución bañada en aceite y, en algunos casos, consumos excesivos de aceite. Desde el inicio del encuentro, Peugeot no restó importancia a su manera de proceder en los inicios del problema. "Reconocemos que hemos hecho algo mal", admitieron responsables de la marca. Y añadieron: "No venimos aquí a escudarnos". La compañía sostiene que quiere abrir una nueva fase basada en la transparencia y en una relación más directa con los clientes afectados. Para ello, además de explicar las medidas comerciales y de garantía ya activas, presentó oficialmente el nuevo motor Turbo 100, una evolución profundamente rediseñada que sustituye la polémica correa por una cadena de distribución y modifica cerca del 70% de los componentes respecto al anterior PureTech. Peugeot sustituye el motor 1.2 PureTech 100 por un nuevo motor Turbo 100 con distribución por cadena. Peugeot defendió además el peso industrial y comercial de la marca en España. La firma recordó que tres de sus cuatro modelos más vendidos en Europa se fabrican en plantas españolas (208, en Zaragoza, y 2008 y Rifter/Partner, en Vigo) y destacó que más de 11.000 personas trabajan para Peugeot en España entre fábricas, red comercial y estructura corporativa. Durante la presentación, Ana Ortega, directora de Peugeot España y Portugal, insistió en que la satisfacción del cliente se ha convertido en la prioridad absoluta de la marca. "Hemos escuchado, hemos aprendido y hemos tomado soluciones", afirmó. Ana Ortega, directora de Peugeot España, y Carlos Ortega (Experiencia de Cliente Peugeot), durante la rueda de prensa. Qué ha pasado realmente con los motores PureTech Uno de los aspectos más importantes del encuentro fue que Peugeot explicó con bastante detalle qué provocó los problemas de los motores PureTech. Según los ingenieros de Stellantis presentes en la jornada, el principal fallo estaba relacionado con la famosa correa de distribución bañada en aceite. Esa solución técnica fue adoptada por varios fabricantes a principios de la década pasada porque ofrecía ventajas importantes: menos ruido, menos fricción y mejor eficiencia. El problema apareció cuando determinados usos muy urbanos provocaban una degradación química de la correa. Fabien Gouzonnat, director de Desarrollo de Motores de Europa Occidental, durante la charla explicativa de los problemas que se detectaron en los motores PureTech. Fabien Bouzona, director de desarrollo de motores en Europa, explicó que los trayectos muy cortos y repetidos —por ejemplo recorridos diarios de apenas 3 o 5 kilómetros— favorecían que combustible mezclado con el aceite deteriorara químicamente la correa. Pequeños fragmentos podían desprenderse y terminar obstruyendo el sistema de lubricación del motor. El ingeniero insistió en que no se trataba de un problema exclusivo de Peugeot y recordó que otros fabricantes también utilizaron correas bañadas en aceite y acabaron migrando posteriormente a sistemas por cadena. Además, Peugeot quiso desmontar una de las ideas más repetidas entre algunos usuarios: que todos los problemas estaban relacionados entre sí. Según explicó la compañía, el consumo excesivo de aceite y la degradación de la correa eran incidencias independientes. En el caso del consumo de aceite, el origen estaba en el ensuciamiento de segmentos internos del pistón en algunos motores fabricados entre 2014 y mediados de 2018. Los ingenieros explicaron que determinados depósitos de carbonilla podían provocar un funcionamiento anómalo y elevar el consumo de lubricante. Peugeot sostiene que las generaciones posteriores ya incorporaron mejoras para reducir este riesgo y que el nuevo motor ha sido rediseñado específicamente para evitar este tipo de situaciones. El nuevo motor cambia la correa por una cadena La gran novedad presentada por Peugeot es el nuevo motor Turbo 100, que ya empieza a llegar a modelos como los Peugeot 208 y 2008. La marca insiste en que no se trata de una simple evolución, sino de un cambio profundo del propulsor. Según los responsables técnicos, el nuevo motor incorpora una cadena de distribución "silenciosa y sin mantenimiento", desarrollada junto a uno de los principales proveedores mundiales del sector. Además de sustituir la correa, el motor recibe nuevas soluciones técnicas, entre ellas nueva arquitectura interna; inyección a 350 bares; turbo de geometría variable; refuerzo del bloque inferior; nuevos pistones y segmentos; mejoras de lubricación; nuevos materiales más resistentes; y sistemas específicamente diseñados para reducir desgaste y consumo de aceite. Nuevo Motor Turbo 100 de Stellantis, un cambio realmente profundo respecto del PureTech. Los ingenieros aseguraron que el desgaste de la segmentación se ha reducido "cinco veces" y que el consumo de aceite se ha dividido "por cuatro" respecto a la generación anterior. También explicaron que el desarrollo del nuevo motor ha incorporado validaciones mucho más exigentes, incluyendo simulaciones específicas para reproducir exactamente el tipo de uso urbano extremo que generó problemas en el pasado. Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue precisamente ese: Peugeot asegura que el problema no surgió por ahorrar costes o reducir pruebas, sino porque los ensayos de hace más de una década no lograban reproducir correctamente determinados hábitos de conducción urbana muy severos. Garantías de hasta 10 años y reembolsos para clientes afectados Más allá de la parte técnica, Peugeot quiere poner todo su foco y esfuerzo en los clientes y en las medidas que ha puesto en marcha para protegerlos. Actualmente, la marca mantiene activa una plataforma de compensación retroactiva para propietarios que hayan sufrido averías relacionadas con estos motores entre enero de 2022 y diciembre de 2024. Los usuarios pueden presentar facturas y documentación para solicitar reembolsos de reparaciones ya pagadas (stellantis-support.com). La medida más importante, sin embargo, es el denominado "Check+", El certificado Check+ confirma la cobertura especial de hasta 10 años / 180.000 km, lo que ocurra primero, desde el inicio de la garantía original del fabricante, aplicable a los clientes que hayan seguido el plan de mantenimiento conforme a las recomendaciones del fabricante. Check+ es el documento que confirma que un vehículo de ocasión está cubierto por la garantía especial de 10 años / 180.000 km. Si no tienes este justificante de mantenimiento, puedes hacer revisar tu coche para obtener este certificado Check+, un chequeo gratuito en talleres oficiales que certifica que el vehículo está en buen estado y cubierto por la garantía de 10 años. Contarás así con un documento que puede utilizarse tanto en operaciones de venta entre particulares como en la compra de vehículos de ocasión. Eso aporta tranquilidad a ambas partes", explican desde Peugeot. Lo mejor es que consultes con tu concesionario. Este programa, como decimos, amplía la cobertura del motor hasta 10 años o 180.000 kilómetros para vehículos afectados, siempre que el mantenimiento se haya realizado siguiendo las indicaciones del fabricante. Peugeot aclaró además que esos mantenimientos no tienen por qué haberse realizado obligatoriamente en la red oficial. Incluso los propietarios de vehículos de segunda mano pueden acogerse al programa, siempre que puedan demostrar el historial de mantenimiento o pasen una revisión específica. Los modelos actuales ya cuentan con garantía de 8 años Paralelamente, Peugeot recordó que desde 2025 todos los modelos actuales de Peugeot cuentan con hasta 8 años o 160.000 kilómetros de garantía, siempre que el mantenimiento se realice en la red oficial. Se trata de una garantía comercial que se activa a partir del tercer año y que se renueva anualmente con cada revisión oficial. Una medida con la que la marca intenta reforzar la confianza en sus nuevos productos Además, esta garantía es transferible, lo que incrementa el valor del vehículo en el mercado de ocasión, un aspecto que Peugeot subraya como parte de su compromiso con el cliente a largo plazo. Y como decimos, y la marca insiste, en el caso concreto de los motores PureTech, la marca va más allá. Para los clientes preocupados por posibles incidencias, incluso aunque no hayan sufrido ninguna avería, Peugeot ofrece hasta 10 años o 180.000 kilómetros de cobertura, con el objetivo de eliminar cualquier incertidumbre. "El ruido ha sido mayor que la incidencia real" Uno de los mensajes que más repitió Peugeot durante la jornada fue que el impacto mediático y en redes sociales ha sido mucho mayor que el volumen real de averías. La marca asegura que en Europa se fabricaron más de cinco millones de motores PureTech y que en España se vendieron alrededor de 500.000 unidades entre Peugeot, Citroën y Opel. Según los responsables de calidad de Peugeot España, actualmente reciben unas 250 reclamaciones mensuales relacionadas con la correa en vehículos Peugeot. La compañía considera que el problema ha terminado generando una percepción pública muy superior al número real de casos. Eso sí, la propia marca reconoce que cometió errores importantes en la gestión inicial. "Nuestra red no tenía respuestas", admitieron durante el encuentro. Peugeot asegura que ahora el objetivo es evitar que vuelva a repetirse una crisis similar y recuperar la confianza perdida. La estrategia pasa por tres pilares: más transparencia, más cobertura y una nueva generación de motores profundamente revisada. La marca sabe que el reto es enorme. El nombre PureTech se ha convertido durante años en sinónimo de polémica para muchos conductores. Por eso, esta vez Peugeot quiere controlar el relato desde el principio y convencer tanto a clientes como a futuros compradores de que el problema pertenece ya al pasado.