La Dirección General de Tráfico considera a los motociclistas usuarios vulnerables en la carretera, ya que, a diferencia de los ocupantes de un turismo, cuentan con mucha menos protección en caso de accidente. Las estadísticas llevan tiempo reflejando esta realidad y demuestran que el peso de las motocicletas en los accidentes graves sigue siendo demasiado elevado.Según el Registro RETRAUCI de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC), el 32,5% de los ingresos en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) por accidente de tráfico implican a una moto, que es el vehículo más involucrado en este tipo de hospitalizaciones, seguido del coche (26%) y la bicicleta (13,2%). En profundidad Los datos demuestran que el 45% de los traumas que ingresan en una UCI son consecuencia de un accidente de tráfico. El perfil más habitual de paciente a lo largo de 2025 fue el de un varón de alrededor de 46 años, involucrado en un accidente de moto y dado de alta de la UCI a los cuatro días, siendo necesaria cirugía urgente en las primeras 24 horas solo en un 38,5% de los casos. Por otro lado, el Registro RETRAUCI, que cuenta con más de 20.000 casos analizados, refleja un cambio de tendencia en la última década. En 2015, también era un varón de mediana edad el perfil del ingresado más prevalente, pero conducía un coche en el 35,7% de los casos. Es decir, a lo largo de los 10 años siguientes, se observa que el automóvil es el único tipo de vehículo cuya presencia en accidentes de tráfico con ingreso en UCI ha descendido.Los datos lo confirman: el 32% de los ingresos en UCI por accidentes de tráfico ya son por motocicletas Por el contrario, las motos, bicicletas y la irrupción del patinete eléctrico, que supone el 4% del total, representan ya el 50% de los ingresos en UCI por accidente de tráfico. El coordinador del registro e intensivista del Hospital Univ. 12 de Octubre de Madrid Jesús A. Barea ha explicado que "los datos reflejan fielmente los cambios demográficos y sociales en España, así como la transformación de la movilidad urbana". Los atropellos En lo que se refiere a los ingresos en UCI por atropello, existe una tendencia ligeramente al alza en esta última década, pasando del 16,1 al 17,4% del total de casos. Las cifras más bajas siguen siendo los años de la pandemia, consecuencia de la menor densidad de tráfico y, también, de peatones. La gravedad de los pacientes, según indicadores clínicos, muestra un descenso del traumatismo craneoencefálico grave, del 41,1% en 2015 al 38,4% actual. En cambio, aumentó el traumatismo abdominal grave, presente en el 20,7% de los ingresos, cuando en 2015 era el 15,2%. Gracias al registro, los intensivistas han podido constatar resultados similares a los publicados en otros países europeos, así como una mejora en la calidad de la asistencia. "La implantación de estrategias avanzadas de control de daños ha permitido disminuir las complicaciones, además de una reducción significativa en el uso de hemoderivados", ha destacado el doctor Barea, quien ha señalado que la tasa de supervivencia, que en 2025 se situó en el 89,9%, continúa siendo "excelente".