Un conductor coloca una baliza V-16 en un coche en una carretera convencional.El despliegue de las balizas V-16 conectadas, llamadas a sustituir definitivamente a los triángulos de emergencia y a mejorar la seguridad vial, avanza a un ritmo sensiblemente inferior al esperado. Un análisis elaborado por Netun Solutions, empresa especializada en el desarrollo de este tipo de dispositivos, pone cifras a una realidad preocupante: apenas el 17% de las asistencias en carretera que se producen a diario en España se notifican mediante la activación de una baliza V-16 conectada, pese a que su uso es obligatorio desde el pasado 1 de enero en caso de siniestro o avería en la vía. Los datos ayudan a contextualizar la magnitud del desfase. Según estimaciones de la patronal aseguradora UNESPA, en España se registran cada año cerca de 11 millones de partes de siniestros, de los cuales alrededor del 40% derivan en una asistencia en carretera. Esto supone más de cuatro millones de intervenciones anuales, o lo que es lo mismo, unas 12.000 asistencias diarias. Frente a esta cifra, Netus Solutions sostiene que el número de activaciones de balizas V-16 conectadas apenas alcanza las 2.000 al día, de acuerdo con datos del Ministerio del Interior. En términos prácticos, significa que en torno al 83% de las incidencias no están siendo señalizadas mediante estos dispositivos. V-16 y seguridad en la carretera Para Netun Solutions, esta brecha no es solo un problema estadístico, sino también de seguridad. La baliza V-16 conectada no se limita a mejorar la visibilidad del vehículo detenido; su principal valor añadido es la capacidad de geolocalizar el punto exacto de la incidencia y transmitir esa información en tiempo real a la plataforma DGT 3.0. Gracias a ello, otros conductores pueden ser alertados con antelación y se reduce el riesgo de accidentes secundarios o atropellos, una de las situaciones más peligrosas asociadas a las averías en carretera. Las causas de la baja adopción son diversas. Entre los factores señalados por la compañía figuran la falta de información clara sobre la obligatoriedad del dispositivo, el desconocimiento de sus ventajas frente a sistemas tradicionales y, especialmente, la confusión persistente entre balizas V16 conectadas y aquellas que no lo son. Balizas sin homologar y sin conexión No todos los modelos disponibles en el mercado cumplen los requisitos técnicos exigidos por la Dirección General de Tráfico (DGT) para la conexión con su plataforma, una circunstancia que ha generado incertidumbre entre los conductores. Esta preocupación es compartida por los propios fabricantes. El Grupo de Trabajo Sector V16 Conectada, integrado por Netun y otros actores del sector, ha hecho público recientemente un comunicado en el que reclama tres medidas concretas: una mayor pedagogía institucional sobre el uso y alcance de estos dispositivos, la despolitización del debate en torno a su obligatoriedad y una mayor claridad respecto a las sanciones derivadas de no portarlos o no utilizarlos correctamente. “La baliza V16 conectada no es solo un elemento de señalización, sino una herramienta de prevención que puede marcar la diferencia en situaciones de riesgo”, subraya Alejandro González, responsable de marketing de Netun Solutions. A su juicio, el hecho de que la mayoría de las incidencias sigan produciéndose sin este sistema evidencia la necesidad de reforzar la concienciación y facilitar su adopción. Un reto pendiente para una medida concebida precisamente para salvar vidas.