Cuando alguien piensa en un vehículo de prestaciones deportivas, de primeras, difícilmente estaría Hyundai dentro de las primeras respuestas. Pero desde hace varios años, cuando la marca coreana empezó a desarrollar su linea deportiva N, sus coches comenzaron a despuntar entre los conductores más ávidos de sensaciones deportivas en la conducción y de coches con aspecto más dinámico. Tras la llegada de los i30 N o del i20 N, este último clave en el desarrollo de los coches de ralees de Hyundai, llego el turno de los eléctricos, dentro de la gama IONIQ, primero con el 5 N y ahora con el impresionante 6 N en su segunda generación. Galería: Hyundai IONIQ 6 N (2026) El coche tiene bastantes diferencias con la versión convencional que se presentóo hace pocos meses y que también pudimos probar, mucho más allá del característico color azul performance de las versiones N: aspecto ultra deportivo, detalles negro piano en la parte trasera y los pasos de rueda, llantas deportivas de 20 pulgadas en colores negro o blanco, pinzas de freno en color rojo y un impresionante alerón trasero. Hyundai IONIQ 6 N, el interior Si el aspecto exterior transmite deportividad lo mires desde el ángulo que lo mires, el interior no se queda atrás. El habitáculo está presidido por unos impresionantes bacquets tapizados en tejido Alcantara y el famoso volante deportivo de Hyundai con sus botones satélite listos para la diversión. La pantalla doble, también característica de la marca coreana y una consola central con mandos físicos, le dan un aspecto limpio y deportivo que llama la atención la primera vez que te subes. Aquí Hyundai no ha hecho concesiones, hay una clara intención de respirar deportividad desde el primer momento. Y si decimos que nada más verlo o subirse podemos comenzar a vivir una experiencia racing, cuando lo ponemos en marcha esta experiencia no defrauda. Hyundai ha cuidado mucho los gustos de los conductores de este tipo de coches, seguramente reacios a vivir la experiencia eléctrica. Ya vimos en el IONIQ 5 N de que manera se pueden juntar las virtudes de los vehículos eléctricos, como son la entrega de la potencia, con las de los deportivos de combustión, ya que en el IONIQ 6 N, volvemos a ver aquel impresionante simulador de sonido N Active Sound+ que recrea las sensaciones sonoras de un 'performance car' del más alto nivel. Lo bueno es que este simulador de sonido, como vimos en el IONIQ 5 N, no se queda sólo en un escape por el que, más menos, se 'escucha' la potencia de motor, ya que a través de los mandos satélite del volante, podemos activar el modo N e-Shift, que nos ofrecerá la posibilidad de 'cambiar de marchas' con las levas del volante que generalmente se usan para obtener más o menos regeneración de la frenada y que con este modo activado, nos permitirá hacer una simulación total con sus progresiones de revoluciónese al acelerar o los petardeos y punta tacón en las reducciones. Hyundai IONIQ 6 N, la parte mecánica Todas estas características electrónicas se quedarían en nada sin la parte mecánica y de chasis, que son las que realmente hacen a este coche especial. El IONIQ 6 N combina dos motores, uno delantero de 166 kW (222 CV) y otro trasero de 282 kW (378 CV) que, combinados, nos entregan 448 kW, una cifra en torno a los 600 CV, casi nada, aunque antes hemos hablado de una potencia total de 650 CV que sí, se consiguen, gracias a su función N Grin Boost, que durante 10 segundos permite disponer de esa potencia extra. Pero un motor potente sin un chasis adecuado, se quedaría en nada. Hyundai ha trabajado mucho para adaptar el chasis a los requerimientos de un coche deportivo de estas características, con unas nuevas suspensiones, tanto en geometría como en sus amortiguadores, un centro de gravedad más bajo y un diferencial e-LSD electrónico. Ademas, va dotado de unas pinzas de freno de cuatro pistones y discos de 360 mm con neumáticos deportivos Pirelli, que puestos todos en conjunto, transmiten verdaderas sensaciones racing. Con estos mimbres en las entrañas, el IONIQ 6 N nos permite alcanzar una velocidad máxima de 275 km/h, gracias también al gran trabajo aerodinámico del fabricante coreano que ha conseguido un coeficiente aerodinámico (Cx) de 0,27 y que ayuda a conducir de manera más eficiente y veloz cuando se requiere. Hyundai IONIQ 6 N, ágil y poderoso El reto de esta prueba era probar el coche en un circuito para comprobar al máximo sus prestaciones, pero primero hablaremos de la conducción en carretera del Hyundai IONIQ 6 N, ya que para llegar al Kini Motorpark de Castellolí desde la Barceloneta, primero hicimos una ruta urbana y por carreteras secundarias en el Penedés. El coche, sin ser un vehículo que destaque en las ciudades, si que presenta un consumo moderado en sus modos normal y eco, con un consumo medio de 18,7 kWh cada 100 kilómetros, con una autonomía declarada de 487, siempre en ciclo WLTP, gracias su batería de 84 kWh. La conducción en ciudad digamos que es aceptable, aunque está claro que este no es su territorio. En carreteras secundarias, más reviradas, empieza a sentirse más a gusto y se pueden comenzar a probar sus características más deportivas, dentro siempre de los límites que permite rodar en tráfico abierto. Pero aquí ya se puede comenzar a ver el tacto de la frenada y la eficiencia de sus suspensiones, mucho mas avanzadas que las de un eléctrico convencional. Pero es en el circuito donde el IONIQ 6 N se siente en su salsa. Tras un par de vueltas de acondicionamiento, podemos empezar a tratar de exprimir, dentro de nuestras posibilidades, las prestaciones de este bestia. Primero en modo '100% automático' comenzamos a familiarizarnos con la aceleración, la tracción y la frenada. Obviamente la aceleración impresiona, con ese empuje casi instantáneo desde los bajos, que hacen muy difícil dejar el coche 'muerto' a la salida de las curvas como te puede suceder en un vehículo con motor de combustión si no atacas las curvas del modo adecuado. La frenada es igualmente eficaz, como lo es también la dirección, muy directa, y los apoyos que hace el coche en los giros. Una vez familiarizados con el circuito y el vehículo, empezamos a jugar con la función N e-Shift, que nos envuelve en una experiencia totalmente distinta, cambiando de marchas y reduciendo como en un deportivo de conducción. La experiencia es llamativa y divertida, aunque a mi, como conductor no realmente deportivo, llega a confundirme un poco, ya que realmente no puedes confiar 100% en esas reducciones y tienes que seguir concentrado en frenar el coche con los frenos más que con el motor. Hyundai IONIQ 6 N, conclusión y precio En suma, una experiencia muy divertida, el IONIQ 6 N es el vehículo perfecto para aquellos amantes de la conducción deportiva que quieran adaptarse a la nueva movilidad y que quieran ser propietarios de un eléctrico que les permita circular en entornos urbanos y que luego se debate cuando la ocasión lo requiera. El Hyundai IONIQ 6 N se podrá adquirir a partir de 75.000 euros a los que se les pueden sumar algunos elementos extra que aumenten este precio.