Durante años, el mercado ha seguido una dirección clara, con coches cada vez más grandes, altos y orientados a un uso polivalente. Sin embargo, una novedad presentada en Asia ha alterado ese guion con una propuesta que apuesta justo por lo contrario. Más pequeña, más ligera y radicalmente urbana. El movimiento no es casual. En un contexto de electrificación acelerada y ciudades cada vez más congestionadas, esta reinterpretación introduce una alternativa distinta a lo establecido. Menos espacio exterior, pero mejor aprovechado, y una filosofía que prioriza la agilidad. Un concepto que mira a los orígenes El smart Concept #2 se ha mostrado como un anticipo de lo que está por venir, pero también como una declaración de intenciones. La marca recupera la idea del biplaza urbano, reinterpretándolo con un lenguaje visual contemporáneo y una base técnica completamente eléctrica. Su tamaño vuelve a ser protagonista. Con menos de 2,8 metros de longitud, el concepto se sitúa muy cerca de las dimensiones históricas del fortwo, una referencia que marcó durante años la movilidad en ciudades europeas con calles estrechas y alta densidad de tráfico. Diseño reconocible A primera vista, el Concept #2 no renuncia a los rasgos que hicieron reconocible a smart. Las ruedas llevadas a los extremos, la carrocería compacta y las proporciones casi cuadradas siguen presentes, aunque reinterpretadas con superficies más limpias y un tratamiento cromático llamativo. El uso de un acabado bicolor y materiales de apariencia más cuidada apunta a una intención clara de situar este coche en un escalón superior al del urbano básico. No es solo un medio de transporte, sino un objeto con carga estética. smart presenta su nuevo concepto inspirado en el fortwo. Nueva plataforma Más allá de la imagen, el prototipo se apoya en una arquitectura eléctrica compacta desarrollada específicamente para este tipo de vehículos. Esta base permite optimizar el espacio interior sin recurrir a soluciones heredadas de plataformas térmicas adaptadas. Según la información adelantada, esta estructura permitirá ofrecer una autonomía cercana a los 300 kilómetros, una cifra que , sin ser definitiva, encaja con el uso real prevista para un coche de ciudad. Además, incorpora carga rápida en corriente continua capaz de pasar del 10% al 80% en menos de 20 minutos. Además, el prototipo también introduce funciones poco habituales en coches de este tamaño, como la capacidad de suministro eléctrico a dispositivos externos (V2L). Esta característica amplía su utilidad más allá del simple desplazamiento. Agilidad como argumento Uno de los datos más reveladores del Concept #2 es un radio de giro de 6,95 metros, una cifra que refuerza su enfoque urbano. Maniobrar, aparcar y moverse en entornos congestionados forma parte del ADN de este proyecto. Este tipo de cifras, más que la potencia o las prestaciones puras, definen la personalidad del modelo. La prioridad no es destacar en carretera abierta, sino facilitar la vida diaria en trayectos cortos y repetitivos. La prioridad de smart con este concepto son los trayectos y maniobrabilidad en ciudad. Minimalismo y confort Smart no ha mostrado el interior, pero sí ha dejado claro que el enfoque será minimalista, aunque con materiales de mayor calidad que en generaciones anteriores. El objetivo es alejarse de la idea de coche básico sin perder sencillez. Este planteamiento encaja con la evolución del mercado, donde influyó los modelos pequeños buscan ofrecer una experiencia más cuidada, acorde con el posicionamiento premium que la marca ha ido construyendo en los últimos años. Europa, en el punto de mira Aunque su presentación ha tenido lugar en China, el desarrollo de este modelo está claramente orientado al mercado europeo. La versión de producción se dará a conocer en octubre, durante el Salón del Automóvil de París, un escenario clave para medir su impacto en un público que ya conoce este tipo de propuestas. El contexto no es menor. En los últimos años, la desaparición progresiva de coches pequeños ha dejado un vacío en el mercado. Esta nueva interpretación busca ocupar ese espacio con una propuesta adaptada a los tiempos actuales En el Salón de París se presentará el #2 definitivo. Más que un prototipo Lejos de ser un simple ejercicio de diseño, este adelanto deja entrever un modelo muy cercano a producción. Las proporciones, la base técnica y las soluciones planteadas apuntan a un coche que llegará al mercado con cambios limitados respecto a lo visto. En un mercado saturado de propuestas similares, recuperar un formato casi olvidado puede convertirse en una ventaja competitiva inesperada.