El crecimiento de los coches eléctricos en China podría cortarse de raíz. Es el Gobierno chino el que ha restablecido un impuesto de compra del 5% China siempre ha sido la líder absoluta de los coches eléctricos. No solo porque sus fabricantes se coloquen a la cabeza de la innovación, sino que también es donde más ventas se producen. Sin embargo, puede que esto pronto se acabe, ya que el Gobierno chino ha endurecido los requisitos de compra. Año a año, el país asiático se impone a la cabeza de las ventas de vehículos eléctricos. China cerró el 2025 con más de 4,4 millones de coches de esta motorización vendidos, marcando un crecimiento del 33%.Entre los motivos de este crecimiento se encuentra la estrategia estatal que siempre ha dado unas generosas subvenciones a estos modelos. Además de unos precios más que accesibles y una fuerte inversión por parte de los fabricantes.Sin embargo, todo esto parece estar estallando poco a poco, tal y como reflejan los datos de ventas del último mes de algunas de sus marcas más fuertes, como BYD. China aún está a tiempo de dar marcha atrásEn concreto, BYD vendió 205.518 vehículos en China el mes pasado. Aunque es una cifra sólida, supone un fuerte descenso con respecto a los 300.538 vehículos que la empresa vendió en enero de 2025. Si desglosamos los datos, 83.249 eran vehículos eléctricos y 122.269 eran híbridos enchufables. Un año antes, esas cifras eran de 125.377 y 171.069, respectivamente. Las exportaciones también se vieron afectadas, cayendo a 100.482 unidades en enero desde las 133.172 de diciembre. Sin embargo, BYD no ha sido la única en pasar un mal mes.Xiaomi vendió 39.000 coches en enero, lo que supuso una mejora con respecto al mismo periodo del año anterior, pero una fuerte caída con respecto a los más de 50.000 vehículos eléctricos entregados en diciembre. El mes de enero fue aún más difícil para Xpeng, cuyas ventas cayeron un 34,1% interanual hasta las 20.011 unidades, y la caída mensual fue aún más acusada, del 46% en comparación con diciembre de 2025.Los resultados de Li Auto también se desplomaron, con unas entregas que se redujeron a 27.668 unidades durante el mes.Si analizamos esta realidad, todo apunta a que la demanda en China se está debilitando, unido a un exceso de producción para los mercados extranjeros. Una situación que parece que no va a mejorar, teniendo en cuenta el cambio reciente en la política gubernamental. Según informa la CNBC, a partir del 1 de enero, el país restableció un impuesto sobre la compra del 5% para los vehículos de nueva energía, tras haberlos eximido durante más de una década de un impuesto del 10%."Vemos una presión creciente sobre el mercado automovilístico chino en 2026, impulsada por una combinación de factores políticos y competitivos", declaró Helen Liu, socia de Bain & Company.Es cierto que no todas las marcas han vivido malos momentos. Aito, Leapmotor y Geely han cerrado el mes en positivo, algo que ha contrastado aún más con la mala situación de sus rivales.Esta subida de los impuestos puede hacer que muchos consumidores retrasen su iniciativa de compra a la vez que los fabricantes hagan lo mismo con el lanzamiento de nuevos modelos."Sabemos que las ventas de vehículos eléctricos se ralentizarán, pero no sabemos en qué medida", añadió Tu Le, fundador de Sino Auto Insights. "Lo sabremos mucho mejor cuando termine el primer trimestre".Sin embargo, de no revertir esta mala situación, ya hay voces que señalan que es posible que el Gobierno chino decida dar marcha atrás a su decisión.Los rumores indican que Pekín podría intervenir una vez más. Si la caída continúa durante el primer trimestre, los analistas creen que el Gobierno podría restablecer ciertas subvenciones o incentivos.