Dos Papamóviles y vehículos eléctricos para que la gente le veaLos viajes de los Papas y sus paseos por la Plaza de San Pedro son los culpables de que la industria de la automoción haya adaptado sus vehículos hasta dar con el llamado Papamóvil. Estos coches panorámicos –ya que son varios aunque siempre lleven la misma matrícula, SCV 1, al estilo del Air Force One estadounidense– forman una única imagen mental con el pontífice. En los Museos Vaticanos hay todo un pabellón dedicado a la movilidad de los pontífices y se detalla que el primer Papamóvil de la era contemporánea fue el que estrenó Pablo VI durante el Jubileo de 1976. Aunque no se atrevió a usarlo mucho, este todoterreno Toyota Land Cruiser ya era blanco y elevado para que el Papa pudiera bendecir a las multitudes. Más famoso será su heredero, un Fiat Campagnola, en el que Juan Pablo II recibió un disparo en la Plaza de San Pedro en 1981. Después vendrían los Mercedes Clase G y otros modelos de Fiat, Seat, Ford o Hyundai… También hay que recordar cómo con Juan Pablo II hubo que improvisar un Papamóvil para sus desplazamientos, ya que el coche oficial no entraba en algunos emplazamientos. Y fue Seat, con su modelo más humilde, el Panda, quien resolvió el problema, según relata Carlos de Miguel. Para el viaje a España el dispositivo de seguridad ha previsto que se empleen dos Papamóviles para los actos multitudinarios y tres vehículos eléctricos tipo «buggy» destinados a los encuentros de menor formato. En función del programa, la Santa Sede ha previsto este número de vehículos que han llegado a España gracias a la coordinación entre la seguridad del Vaticano, la organización del viaje y el Ejército del Aire y del Espacio español, que asume la responsabilidad del transporte aéreo entre las diferentes sedes del programa pastoral. Según ha informado la organización local, el traslado principal se ejecutó a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea española que viajó directamente desde Roma. Este avión militar descargó un primer Papamóvil de la marca japonesa Isuzu y uno de los vehículos eléctricos en Barcelona. Una vez que concluyan los actos en la Ciudad Condal, este Papamóvil será trasladado a Tenerife. Luego, el avión continuó su ruta hacia la capital para suministrar el segundo Papamóvil, un Mercedes 500 adaptado. Tras finalizar la agenda madrileña, este coche será embarcado rumbo a Gran Canaria. Al término de las actividades, este segundo vehículo se unirá al primero en Tenerife. Desde el archipiélago canario, ambos automóviles emprenderán el viaje de retorno a Roma.