A medida que aumente el uso del coche eléctrico en España, las carreteras se irán poblando de más cargadores. Al menos, en teoría. Incluso, algunas infraestructuras obsoletas pueden encontrar una nueva función como es el caso del antiguo peaje de la AP-7, que se convertirá en una estación de cargadores ultrarrápidos.El Gobierno ha anunciado que el antiguo peaje de la AP-7 en la Roca del Vallés, en Barcelona, situado en el kilómetro 129, se convertirá en un área de servicio de nueva generación, con una electrolinera incluida.Concretamente, el pasado 4 de febrero, el Ejecutivo publicó la aprobación del anteproyecto y el correspondiente estudio de viabilidad del área de La Roca en el Boletín Oficial del Estado.Tras esta aprobación, el Ministerio licitará los contratos de concesión de obras para que empresas privadas redacten los proyectos constructivos y se encarguen de la construcción y explotación de las áreas de servicio.El antiguo peaje de la AP-7 se convertirá en una estación de cargadores ultrarrápidosLa iniciativa que forma parte de un proyecto para desplegar puntos de recarga ultrarrápida en las principales autopistas y autovías de España.Impulsado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, el objetivo del proyecto es reutilizar antiguos espacios infrautilizados de la red viaria para acelerar la transición hacia el vehículo eléctrico.Para ello, el Ministerio destinará 16,40 millones de euros a transformar el antiguo peaje de La Roca del Vallés en una estación de servicio equipada con estaciones de carga ultrarrápida para automóviles eléctricos.La Dirección General de Carreteras ya ha obtenido un permiso de conexión eléctrica de 3.000 kW para el proyecto. La estación abarcará los dos márgenes de la autopista y, según detalla el Ministerio, ofrecerá diferentes servicios a los usuarios: estacionamiento para vehículos ligeros y pesados, tiendas y establecimientos de restauración, máquinas expendedoras, aseos, zonas verdes y un parque infantil, todo ello con acceso libre y gratuito.Un programa nacional valorado en 94,5 millonesLa conversión del antiguo peaje de la AP-7 en estación de cargadores ultrarrápidos formará parte de una red de ocho nuevas áreas de servicio que se desplegarán en algunas de las principales vías españolas, además de la AP-7, como la A-2, la A-3, la A-4 y la A-8, a lo largo de las provincias de Zaragoza, Barcelona, Madrid, Cuenca, Valencia, Córdoba, Asturias y Cantabria.Dependiendo de cómo funcione estas primeras ocho áreas cuando se pongan en marcha, la Dirección General de Carreteras decidirá si extiende el modelo a otras zonas del país.Esas áreas de servicio se enmarcan en un programa piloto nacional valorado en 94,5 millones de euros que pretende contribuir a la descarbonización del transporte, atraer inversión privada en infraestructuras de recarga eléctrica y mejorar la experiencia de los usuarios de la red viaria, según ha informado el Ministerio.Asimismo, el programa se alinea con el Reglamento (UE) 2023/1804, que obliga a los Estados miembros de la Unión Europea a desplegar una red suficiente de infraestructuras para combustibles alternativos en las principales vías.El peaje de la AP-7 en La Roca del Vallés se desmontó en 2021 y ahora pasará a ser un espacio donde recargar los coches eléctricos. Como informó el Ministerio, “el objetivo es dar un impulso inicial para dotar a las carreteras españolas de puntos de carga eléctrica y facilitar la transición hacia combustibles no fósiles”.