Confirmado: no habrá ayudas ni descuentos en gasolina y diesel para los conductores, solo para estos colectivos La guerra entre EEUU e Irán está provocando un efecto colateral en todo el mundo: la subida del precio de los carburantes. Se puede ver en cualquier surtidor como el precio de la gasolina y el diésel ya supera los dos euros. Ante esto, el Gobierno ha tomado medidas, aunque deja fuera a los conductores en favor de los transportistas.El precio de los carburantes ha subido un 2,3% en las últimas cinco semanas. La crisis en Oriente Próximo y el cierre del Estrecho de Ormuz tienen que ver, pero no son las únicas causas. La subida del barril de Brent también ha ayudado.Sin embargo, el precio aún no ha tocado techo. Según ha explicado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, esperan que en los próximos 10 días vuelva a verse reflejada una nueva subida. Ante esta realidad, el ministro aseguraba que estaban trabajando en un paquete de medidas para amortiguar el impacto de la subida del petróleo en los hogares y las empresas. Sin embargo, en torno a los carburantes, solo se han visto beneficiados los transportistas.Las gasolineras también exigen las mismas ayudas que para los transportistasAnte esta situación, el sector del transporte, los principales perjudicados por la subida del precio de los carburantes, dio la voz de alarma y exigió al Ejecutivo que tomase medidas para aliviar la situación.En este sentido, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, se ha reunido con la Confederación Española de Transportes de Mercancías (CETM) para explorar medidas. De la misma manera, el ministro de Transportes, Óscar Puente, también ha escuchado las propuestas del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC).Entre las medidas se contempla un descuento de 25 céntimos de euro por cada litro de carburante o una ayuda directa de 1.500 euros para las empresas por camión. El ministerio que dirige Puente ve razonables estas medidas, aunque aún no se compromete a ninguna de ellas.Por su parte, la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC), exige al ministro de Economía que aplica ambas medidas. En este sentido, la patronal del transporte ha pedido que las ayudas del Gobierno no cuenten con un límite máximo de 400.000 euros por empresa, una situación que ya se dio en la respuesta gubernamental tras las consecuencias de la guerra de Ucrania.La cuantía de las ayudas solicitadas ascienden, en función del tamaño del vehículo, a 1.500 euros por (cabeza) tractora o camión rígido y 750 euros por furgoneta.Igualmente, han pedido la revisión de la fórmula de indexación del precio del transporte para así reflejar de forma más fiable el peso del coste del combustible en la estructura de costes del sector, ante lo que han propuesto que aumente en diez puntos el peso del combustible, siendo un 40% para el transporte pesado, un 30% para los vehículos de hasta 16 toneladas y un 20% para el transporte ligero.De la misma manera, en la reunión han reclamado que los precios del transporte se revisen semanalmente y una actualización diaria del indicador de precios que agilice la guía de contratación de servicios de transporte con los clientes.Sea cual sea la medida que se aplique, lo que el Gobierno quiere es abaratar los costes de los carburantes, con especial atención a los sectores más afectados, que son el campo y el transporte. Sin embargo, por el momento, los conductores quedan fuera de estas medidas.Es por eso que la patronal de las gasolineras considera que no se debe aplicar la bonificación directa de 20 céntimos por litro que se aplicó en 2022, ya que no la considera eficaz porque obligó a muchas estaciones de servicio a adelantar el dinero del descuento mientras esperaban a que la Administración les devolviera las cantidades.Por ello, la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) plantea ahora una solución diferente: aplicar directamente una reducción del IVA de los carburantes del 21% al 10%, así como una reducción temporal del Impuesto Especial de Hidrocarburos.Aunque ahora el foco está puesto en el sector profesional, durante la guerra en Ucrania los descuentos en el combustible también se generalizaron a toda la población.De momento, la primera medida que se ha tomado para paliar la situación ha sido de la mano de 31 países más, que conforman la Agencia Internacional de la Energía (AIE), y que han acordado la liberación de 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas para intentar estabilizar la situación del mercado.