El Gran Premio de Miami levantó una gran expectación por un doble motivo. El primero de ellos, es que llegaba tras un mes de ausencia de una categoría que acababa de comenzar su temporada. El segundo, porque se aplicaban los cambios que la FIA y Fórmula 1 habían creído convenientes para, por decirlo de alguna manera, corregir la forma de competir con esta normativa que tanto había enfadado a los aficionados. Sobre el papel, los cambios parecían insuficientes como para pensar en que se podía solucionar la problemática, pero quedaba corroborarlo, y lo más complicado, tratar de llegar a una conclusión separando la reglamentación del circuito en sí, lo que sin duda es lo más complicado. Cambios implementados, pero circuito muy diferente Lo cierto es que la sesión de clasificación fue la que más sensación de velocidad ha dado en toda la temporada. Tan cierto como que ayuda que los monoplazas pasen rozando el muro junto a tiros de cámara con más zoom que las de circuitos permanentes. Pero las diferencias de tiempo, quitando que McLaren, Ferrari y Red Bull parecen haberse compactado, han sido exactamente igual de grandes. F1 Grand Prix of MiamiFernando Alonso no se escondió al ser preguntado y no dudó en responder que el motor se sigue quedando igual de muerto a mitad de recta. Pero de nuevo, quizás la cercanía de muros ayudó a que la sensación de velocidad se mantuviese. Aunque también es cierto que no se evitó que se vieran multitud de adelantamientos o sobrepases al quedarse uno de los monoplazas prácticamente parado a final de recta, o nada más comenzar la misma por un mayor despliegue energético. Justo el tipo de adelantamiento que ha sido tan criticado. Y sinceramente, el Gran Premio de Miami fue un espectáculo aceptable, disfrutable, sin que evite preguntarme si esta percepción viene condicionada de carreras muy flojas que han precedido a esta. Seguro que ayudó el caos inicial con el trompo de Max Verstappen y el final con el de Charles Leclerc, paradas fuera de sintonía que agitaron el gallinero en una carrera que por lo demás fue la típica de una parada con las gomas más duras. También ayuda para la causa la remontada de algunos pilotos, ciertas luchas finales como la de, por primera vez en la temporada, el propio Fernando Alonso. F1 Grand Prix of MiamiLa carrera más disfrutable de lo que va de temporada Pero con los fríos datos en la mano, tras 46 vueltas de bandera verde, el tercer clasificado entró a 27 segundos del ganador. El cuarto, a 43. Colapinto, el primer ‘outsider’, cruzó meta a más de un minuto. Sainz, a 82’’. El undécimo, con vuelta perdida. Es decir, las diferencias siguen siendo enormes y la zona media, la que era más combativa, se ha diluido, algo que de momento no parece importar porque lo compensan que las estrategias de McLaren, Ferrari y Red Bull parezcan converger en la parte final de carrera. De momento.Hay que añadir que se vio a un Max Verstappen distinto al resto. Muy agresivo en clasificación, limando muros, lo cual se agradece, y también realizando maniobras en carrera más propias de vehículos carrozados que de Fórmula 1, lo que ayudó a añadir salsa a la cita. F1 Grand Prix of Miami - Practice & Sprint QualifyingSalvada más por el circuito que por los cambios de la FIA Con lo expuesto hasta ahora, la conclusión que se puede sacar, o que yo personalmente saco, es que esta Fórmula 1 sigue igual que estaba, con demasiado peso en la gestión de energía, con adelantamientos que no son tal, y con diferencias muy grandes entre monoplazas, pero que sin embargo, no evita que con las condiciones adecuadas, con gran peso del circuito, se pueda tener un espectáculo disfrutable. A estas alturas parece haber ya pocas dudas de que va a ser una temporada de blancos y negros, de extremos, sin grises, porque tengo el convencimiento de que si en lugar de Miami, la carrera hubiera vuelto a ser en Suzuka, hubiéramos visto exactamente lo mismo que hace un mes y seguiría reinando el pesimismo. Ahora, Canadá. Quizás hay algo bonito en esa incertidumbre de cómo se va a adaptar la categoría a cada circuito. O no. El tiempo dirá.