Hay algo en las motos de campo ligeras y monocilíndricas que se resiste a desaparecer. Es más: hoy parecen más pertinentes que nunca. Mucho antes de que la electrónica y la guerra de cifras lo ocuparan todo, este era el segmento que formaba a los pilotos. Y por eso se puede defender que hoy importan más que nunca. Porque, a medida que las motos se hacen más grandes y complejas, crece la atracción por lo sencillo. Los nuevos moteros buscan algo amable y accesible. Mientras, los veteranos quieren algo honesto. Y los fabricantes empiezan a darse cuenta de que no hace falta disparar las cifras para que una máquina resulte emocionante. Dicho esto, todo lo anterior hace que lo que está haciendo ahora Bimota sea bastante sorprendente. No hace mucho, la firma italiana de nicho mostró la KB399, una deportiva de pequeño formato y cuatro cilindros basada en gran medida en la Kawasaki Ninja ZX-4RR. Pero además, la marca transalpina se está adentrando en el segmento 'off-road' con la BX450. Y sí: por debajo, es muy Kawasaki. Fotos de: Bimota La BX450 parte de la Kawasaki KX450X. Emplea un motor monocilíndrico de 449 cm³ refrigerado por líquido, una caja de cambios de cinco velocidades y un ligero chasis de aluminio afinado a lo largo de años de competición. Es una base sólida y lista para correr que no necesita reinventarse. Así que Bimota no lo ha intentado. En su lugar, se ha centrado en pulir la experiencia. El mayor cambio llega de la mano de la ECU Athena GET, que incorpora una cartografía específica para la BX450 junto con dos mapas de carrera seleccionables, diez niveles de control de tracción e incluso Launch Control mediante un conmutador en el manillar. El resto de mejoras sigue la misma lógica. Un escape Arrow de titanio ayuda a que el motor respire mejor manteniendo el peso a raya. Los neumáticos Metzeler Six Days Extreme aportan un buen agarre y la puesta a punto de las suspensiones se mantiene plenamente orientada a competir. Incluso hay un sistema de doble depósito: un principal de 10,6 litros y un extra de 6,1 litros, lo que le da la autonomía necesaria para etapas de enduro más largas sin comprometer el equilibrio. Con unos 110 kg en seco, es ligera, reactiva y fácil de gestionar cuando el terreno se pone técnico. Ahí es donde estas motos se la juegan, no en las fichas técnicas, sino en cómo se sienten cuando el camino se vuelve áspero y exigente. Ahora bien, si ampliamos un poco el foco y miramos el cuadro general, la BX450 sigue la misma fórmula que el resto de la gama Bimota. Kawasaki aporta la plataforma y Bimota entra con su propio enfoque de refinamiento, ajuste y personalidad. Conecta con lo que siempre ha definido a este segmento: ligereza, capacidad y una relación muy directa con el piloto. Sólo que lo hace con una mezcla de artesanía italiana e ingeniería japonesa, y con un emblema que atrae miradas vayas donde vayas. Fotos de: Bimota