Si echas de menos el Alfa Romeo 4C y siempre te has preguntado cómo habría sido una hipotética versión deportiva GTA, aquí tienes la respuesta. El Horus SC73 es una de las reinterpretaciones más extremas jamás realizadas a partir del deportivo de la marca italiana. De hecho, no estamos ante una simple preparación, sino ante un proyecto desarrollado por el ingeniero Enrico Scaravelli a través de su empresa Scara73, con sede en la provincia de Mantua y especializada en transformar y optimizar el pequeño deportivo de Alfa Romeo (entre otras cosas). El objetivo del Horus SC73 está claro: llevar al límite los conceptos de ligereza y prestaciones. El resultado es un coche que pesa sólo 769 kg, unos 200 kg menos que el 4C original, y que combina esa cifra con un motor profundamente revisado. El cuatro cilindros turbo de 1,75 litros alcanza 335 CV y 515 Nm de par, lo que se traduce en cifras impresionantes: de 0 a 100 km/h en 3,02 segundos, 100-200 en poco más de 7 segundos y velocidad máxima de 308 km/h. Números que convierten a esta creación en algo único, destinado a producirse en una serie limitada a sólo cinco unidades. Exterior | Interior | Conducción | Precio Horus SC73: exterior En el plano estético, el Horus SC73 mantiene la silueta inconfundible del Alfa Romeo 4C, pero la transformación es radical. Toda la carrocería está revestida con cuatro capas de fibra de carbono, una solución que no se limita a los paneles principales, sino que también alcanza detalles como las cubiertas de los faros. Horus SC73 La obsesión por el control del peso es absoluta. Las llantas, desarrolladas específicamente y fabricadas en aluminio forjado, son de 17 pulgadas delante y de 18 detrás, y permiten reducir la masa total en unos 13 kg. El sistema de escape, por su parte, está realizado íntegramente en titanio y diseñado a medida para este coche. Horus SC73, vista trasera Horus SC73, los escapes de titanio Foto: Motor1 Italy También los cristales tradicionales se han sustituido por paneles de Lexan, un material más ligero, utilizado a menudo en competición. Incluso tornillos y pernos se han replanteado: muchos elementos están fabricados en Ergal o titanio para recortar todavía más cada gramo superfluo. Y aún hay más: la carrocería ha requerido 200 horas de 'detailing' para dejar la mayoría de las superficies del SC73 con un característico brillo extremo. Horus SC73: interior El habitáculo del Horus sigue la misma filosofía minimalista y orientada a los circuito. La fibra de carbono domina por todas partes: desde los paneles de las puertas, completamente desnudos, hasta el suelo, sin revestimientos ni alfombrillas. Horus SC73, el interior Los asientos, suministradas por Sparco, son auténticas estructuras ultraligeras, tapizadas en Alcantara, y pesan apenas 2,5 kg cada uno. El volante, también forrado en Alcantara, luce costuras amarillas y una marca central a las 12 en punto que replica los detalles cromáticos de la carrocería. Horus SC73, los asientos Horus SC73, las ventanillas de Lexan Foto: Motor1 Italy Acceder al interior no es especialmente sencillo y, si mides más de 1,80 m, conviene ser un poco 'flexible'. El puesto de conducción es muy estrecho y envolvente, aunque Scara73 se reserva la posibilidad de montar asientos algo más anchos si el propietario lo necesita. Además, si hace algo de viento, hay que tener cuidado con las puertas. Sí, porque son tan ligeras que se abren y cierran con un dedo, y basta una leve ráfaga para que se abran de par en par o se cierren de forma inesperada. No faltan soluciones típicas de coches de carreras, como las aperturas en las ventanillas para la ventilación, derivadas de los coches del WRC. A pesar del planteamiento radical, mantiene el aire acondicionado, mientras que una placa identificativa entre los dos asientos recuerda la exclusividad de esta unidad basada en un Alfa Romeo. Horus SC73: al volante Al volante, el Horus muestra toda su naturaleza extrema. La ausencia casi total de aislamiento acústico hace que el sonido del cuatro cilindros turbo y del escape de titanio esté siempre muy presente en el habitáculo. El motor potenciado, combinado con la caja automática de seis relaciones con una calibración específica y con un intercooler sobredimensionado de enfoque racing, garantiza una aceleración contundente, sobre todo cuando entra en acción el turbo. Por su parte, la frenada, a cargo de un sistema específico con discos flotantes, es igual de eficaz: desde 100 km/h el coche se detiene en menos de 30 metros. El chasis se ha afinado aún más gracias a unas suspensiones Öhlins desarrolladas expresamente (que además han reducido la altura en 3 cm), mientras que los neumáticos semi-slick aseguran un nivel de agarre altísimo. La dirección muy directa y el pedal de freno de recorrido mínimо acentúan la sensación de precisión, convirtiendo la conducción en algo más cercano a un monoplaza o un kart que a un deportivo de calle. Horus SC73, el motor Eso sí, la gran ligereza del coche también pasa factura cuando hay mucho viento o el asfalto no está en buen estado, con un modelo que se vuelve bastante más nervioso. En definitiva, es un coche sin concesiones, que lo apuesta todo a la emoción y a un nivel de implicación altísimo, ya sea a plena aceleración o, mejor aún, en una carretera repleta de curvas, con cambios de apoyo rápidos que sacan a relucir todas las cualidades del SC73. Horus SC73: precio Como puedes imaginar, el SC73 está dirigido a muy pocos afortunados en todo el mundo. La unidad ya terminada que he probado cuesta alrededor de 295.000 euros más IVA. Como alternativa, se puede aportar a la empresa tu propio 4C como coche donante y transformarlo en un Horus. Para conocer con precisión los costes en este último caso, lo recomendable es contactar directamente con Scara73. Galería: Horus SC73, la prueba de Motor1.com