Que el perro es el mejor amigo del hombre es una verdad incuestionable. Basta con separarse unos instantes de sus dueños para que algunos hagan cosas totalmente inesperadas. Eso es justo lo que ha ocurrido con dos perros en Killarney, una localidad de Irlanda, cuya reacción ha conquistado a los usuarios en redes sociales. Al parecer, el propietario o la propietaria del vehículo había dejado el coche estacionado por unos instantes. La particularidad era que en su interior no había uno, sino dos perros. Uno de ellos no pudo esperar al regreso de su dueño y, aunque todo apunta a que se trataba de una parada rápida, protagonizó un gesto tan cómico como entrañable que no tardó en llamar la atención de quienes presenciaron la escena. En un momento dado, uno de los perros se puso de pie en el asiento del piloto y comenzó a tocar el claxon con las patas, impaciente ante la ausencia de sus dueños. Mientras tanto, el otro perro, que permanecía tranquilamente en el asiento trasero, asomó la cabeza para observar la escena. Los transeúntes que caminaban por la zona no pudieron evitar reírse al ver cómo el animal tocaba el claxon de una manera tan natural. Lejos de generar preocupación, el gesto del perro se convirtió en un momento divertido y entrañable que rápidamente conquistó también a los usuarios de redes sociales. ¿Se puede dejar a los animales solos en el coche? Aun así, la escena puede suscitar dudas sobre cómo deben viajar los animales en el coche o si pueden quedarse solos en su interior, aunque solo sea durante unos instantes. ¿Qué dice la normativa en España al respecto? En España no existe una prohibición expresa que impida dejar a un animal solo dentro de un coche durante un breve periodo de tiempo. Sin embargo, esta práctica puede llegar a ser sancionable si se considera que pone en peligro la seguridad o el bienestar del animal. Perro en coche El principal factor a tener en cuenta son las condiciones en las que se queda el animal. Si la temperatura es elevada, hay falta de ventilación, frío extremo o cualquier circunstancia que pueda afectar a su salud, la situación puede considerarse negligente. Incluso puede llegar a calificarse como maltrato, con las correspondientes sanciones. Además, el animal no debe interferir en la conducción ni generar situaciones de riesgo. Un perro suelto que pueda moverse por el habitáculo, accionar mandos del vehículo o provocar distracciones, como tocar el claxon, puede dar lugar a una multa por comprometer la seguridad vial, aunque el coche esté estacionado.