Thibaut François, en la Copa del Mundo de Nove Mesto.El mountain bike español, algo huérfano tras la retirada el año pasado de David Valero de la modalidad olímpica (bronce en Tokio 2020, plata mundial en 2022, número uno del ranking UCI...), se ilusiona ahora con Thibaut François Baudry. Porque el líder de la Copa del Mundo Sub-23, pese a que su nombre y apellidos despisten, viste el maillot de campeón de España y con él ganó el short track (la prueba corta) de la primera Copa del Mundo en Corea del Sur y, el 24 de mayo, la de XCO de Nove Mesto, el emblemático circuito de la República Checa. “El XCO es la disciplina reina, así que he recibido muchísimos mensajes y estoy extremadamente contento”, cuenta el biker desde Font Romeu (Pirineo francés), donde ha iniciado una concentración de dos semanas en altura. ¿Y de dónde ha salido François, actual vecino de Girona? “Nací en Agen, Francia, pero con cuatro años ya estaba en España. Mis padres (Sebastien y Claudia) fueron ciclistas y competían a un nivel bastante bueno en Copa de Francia, sobre todo mi madre, que es la que tiene el motor. En España se convirtieron en jefes del equipo Massi (fabricante catalán de bicicletas que llegó a ganar la Copa del Mundo con Loana Lecomte) y de ahí pasaron a dirigir otro equipo, el Canyon”, resume el hijo, que tuvo claro que iba a competir por España aunque lo podría haber hecho por Francia. “Estudio aquí (Administración y Dirección de Empresas a distancia), he hecho mi vida aquí y he recibido ayuda”, relata. Thibaut es un ciclista ligero para lo que se lleva en el MTB (1,70 y poco más de 60 kilos), pero explosivo y potente para su tamaño. La bici de montaña la tenía en los genes. Sin embargo, le costó entregarse a ella. “Siempre he estado en el paddock, iba a todas las carreras y era como la mascota del equipo. Tengo fotos con tres años compitiendo ya sin pedales, pero quizá tuve demasiada bici... ¡Y lo dejé!”, recuerda. Fue ya tras la COVID, hace seis años, cuando comenzó a montar otra vez (“me daba miedo”), a funcionar y se vio integrado en la estructura del Canyon de su familia. Un arma de doble filo. “Comencé directo con el apoyo de un equipo profesional, lo que ha sido una gran suerte. Pero también me afectaba. La gente me veía con el maillot de un equipo profesional cuando acababa de empezar. Así que me tocó demostrar que, aunque entré por mis padres, lo merecía”. Con esa familia, François es ‘puro biker’. “Nunca he hecho carretera ni nada diferente al MTB. Pero estoy con ganas de probar. Si hay alguna oportunidad, ¿por qué no?”, avisa. El velocista francés Paul Magnier (Soudal) y el suizo Jan Christen (UAE), dos de las estrellas jóvenes del pelotón, son de su edad y fueron segundo y tercero de los Mundiales júnior de montaña por detrás del alemán Paul Schehl, con quien pelea ahora el español, que hace dos semanas ha fichado por la agencia de representación A&J de Alex Carera, mánager, por ejemplo, de Tadej Pogacar o Paula Blasi. Este año, el catalán hará entera la Copa del Mundo con la intención de ganarla. “El arcoíris (de campeón mundial) también me hace mucha ilusión, claro, viendo que estoy delante”, sueña. Y el próximo año, ya en categoría absoluta, quiere clasificarse para los Juegos de Los Ángeles. “Lo veo como una meta. Tengo ambición. Ahora toca lograr dos plazas para el país porque acaba de comenzar la clasificación. Pero tendré que demostrar el año próximo si puedo ir”, anuncia con desparpajo. Marga Fullana, José Antonio Hermida, Carlos Coloma y Valero ya dieron medallas a España. François aún tiene camino por delante, pero también “hambre” y la bici en el ADN. ¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí.