Fabio Quartararo.Se le van a hacer largas las quince carreras que restan del actual calendario de MotoGP. Fabio Quartararo tira ya la toalla con una Yamaha que no puede aspirar a nada. El cambio de era en la marca japonesa, que dejó el motor en línea para aventurarse con el V4, ha sido mucho más complicado de lo que se preveía, y eso que el proyecto ya tenía un año de vida cuando confirmaron que iban a apostar todo por el nuevo propulsor. Sin embargo, la temporada ya empezó con sensaciones complicadas, con problemas en los test de Sepang que obligaron a parar por falta de seguridad hacia sus pilotos. Se solucionó y pudieron volver a pista, pero ya con la mosca detrás de la oreja. Al final, se sumó una preocupación más sin haber comenzado la temporada.Y por mucha motivación con la que se cogió la temporada, nada mejoró para Yamaha. La marca sigue en el nivel más bajo de concesiones y, aun con esas, no logran abandonar la casilla más baja de la clasificación de constructores. Ni cuatro motos en pista, las del Pramac, han ayudado a mejorar la situación y, aunque a veces se ven ciertos destellos en la M1, todo resulta ser un oasis en el desierto. Y así seguirá siendo porque Yamaha no desarrollará más la moto actual y se centra ya en el proyecto de 2027, la moto de 850cc que cumplirá con un nuevo reglamento. Un plan en el que no están incluidos ninguno de sus dos pilotos actuales porque Fabio Quartararo cuenta los días para dar el salto a Honda y Álex Rins está en busca de un nuevo proyecto que le mantenga en MotoGP después de que los japoneses le confirmasen que no iba a seguir en el equipo.Así que la tensión en Yamaha no hace más que aumentar por momentos, o más bien, cuando se va sumando carrera tras carrera la falta de resultados. Y con ella, la falta de nuevas piezas que los pilotos oficiales llevan reclamando desde hace varios meses, tal y como reveló Quartararo el pasado sábado tras la esprint, llegando a un límite de frustración nunca antes visto en el francés: “Nada mejora. Pero, en general, ya ni siquiera es un problema de puesta a punto; se trata de incorporar piezas nuevas. Llevamos meses usando prácticamente la misma moto y no ha habido ninguna mejora. Así que ahí estamos”. Y con un futuro ligado a Honda, el propio francés es claro: “Ahora no me corresponde a mí mejorar la moto”. En Mugello acabó penúltimo y “muy decepcionado con el trabajo que hemos hecho”. “Me alegro de que esto se haya acabado”, aseguraba.Por eso, desde ya, el enfoque del campeón del mundo de 2021 es otro muy diferente. Lejos de buscar resultados o luchar por recuperar la velocidad que le hizo alcanzar la gloria hace cinco años, Quartararo opta por mirar por su propio bien: “Lo principal es evitar lesionarme”. “Por mi futuro, al menos quiero mantenerme sano y en forma”, añadía el francés, sin pelos en la lengua y pese a que ya en su momento la marca le reprendió por las declaraciones que daba ante la prensa. Pero es que la situación ya no tiene vuelta atrás. En Yamaha están “completamente perdidos”, por lo que, al menos para Fabio, “la motivación ha dejado de existir”. Así que tira la toalla.Fabio Quartararo.¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí