.Una anomalía, sumamente atípica y extraña, estuvo a punto de marcar el devenir del Tour de Flandes el pasado domingo. Faltaban unos 212 km para llegar a la meta de Oudenaarde cuando el pelotón alcanzaba un paso a nivel. En ese punto, el pelotón se fragmentó en dos, con una primera parte del pelotón que ignoró las señales luminosas que alertaban de la inminente llegada del tren, lo que según la normativa obliga a los ciclistas a detenerse en plena carrera. La segunda parte del gran grupo, ya con las barreras bajando, se detuvo durante un par de minutos hasta que pudieron reanudar la marcha.Esto generó una situación de desconcierto, con tensas conversaciones entre dirección de carrera y los ciclistas que no echaron pie a tierra en el paso a nivel, donde precisamente se encontraban dos pesos pesados como Tadej Pogacar y Remco Evenepoel. Pero, ¿qué dice la normativa UCI sobre este tipo de situaciones? Reglamento en mano, tanto el esloveno como el belga y el resto de corredores que continuaron la marcha pudieron ser descalificados, una opción que descartaron los jueces de carrera por el bien del espectáculo, ya que en ese supuesto casi medio pelotón habría dicho adiós. Finalmente, el primer grupo fue neutralizado por el coche del director hasta que el segundo les alcanzó y la competición volvió a la normalidad..El artículo 7.7 del reglamento UCI, que trata sobre los pasos a niveles que estén cerrados o en proceso de hacerlo (alertando con señales luminosas o acústicas), recoge varios tipos de sanciones que pueden aplicar los jueces de carrera. La más severa es la descalificación, pero no la única, sino que se puede optar por ella o aplicar una sanción económica de 1.000 francos suizos, además de otras de carácter deportivo que van desde una pérdida de 100 puntos UCI en el ranking hasta recibir una tarjeta amarilla (la acumulación de dos conlleva a una carrera de suspensión).Por increíble que parezca, de esta inverosímil circunstancia encontramos un precedente en el pasado en la París-Roubaix. Ocurrió en la edición de 2006, cuando Leif Hoste, Peter Van Petegem y Vladimir Gusev se saltaron un paso a nivel a pocos kilómetros de la meta antes de jugarse el podio mientras rodaban por detrás de un destacado Cancellara. Horas más tarde de la ceremonia de premios, los tres fueron descalificados por decisión de los jueces de la UCI y se quedaron sin cajón, al que subieron Boonen y Ballan, quienes sí se habían detenido en aquel punto junto al español Juan Antonio Flecha. Acciones similares, desenlaces diferentes.¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí