Tras arrancar con el freno de mano puesto, los coches eléctricos de segunda mano aceleran, comercialmente hablando, impulsados por el encarecimiento del combustible provocado por la guerra en Irán. Así lo recoge un artículo de la agencia Reuters, que ha consultado a analistas de varias plataformas online de compraventa de vehículos de ocasión. Según la Comisión Europea, el conflicto, iniciado el 28 de febrero, ha provocado de media un aumento del precio de la gasolina del 12% (datos actualizados a 16 de marzo). Esa subida de los costes en el surtidor está llevando a muchos conductores a plantearse la compra de un coche sin emisiones, preferiblemente usado. Las ventajas de estos vehículos Esta opción de ocasión tiene dos ventajas evidentes, además de esquivar el encarecimiento del combustible: la disponibilidad inmediata y un precio de compra alrededor de un 40% inferior al de un coche nuevo. Así, por ejemplo, el distribuidor francés Aramisauto registra una cuota de ventas duplicada, del 6,5 al 12,7%. Concesionario de Volkswagen con coches eléctricos En cambio, las solicitudes de vehículos de gasolina y diésel han bajado del 34 al 28% y del 14 al 10%, respectivamente. Una evolución similar no se veía desde 2022, cuando la guerra en Ucrania desencadenó otra escalada de los precios de los carburantes. “En cuanto se superan los 2 euros por litro, queda una huella imborrable en la mente de la gente”, comenta el consejero delegado, Romain Boscher. “Estamos viendo un aumento significativo del interés en la web, que se traduce en pedidos de vehículos eléctricos e híbridos”. Acelerón, no punto de partida El incremento es aún más marcado en Alemania, donde el portal mobile.de asegura que las búsquedas se han triplicado, del 12 al 36%, mientras que los concesionarios reciben un 66% más de consultas sobre coches eléctricos de segunda mano. “El interés por los vehículos eléctricos ya estaba creciendo antes de los acontecimientos recientes”, ha afirmado Christian Gisy, CEO del portal neerlandés Olx. “La inestabilidad parece haber acelerado una transición que ya estaba en marcha”. En España, los híbridos son actualmente la opción preferente, pues registran consumos muy lógicos (sobre todo en ciudad y también en carreteras secundarias) y se benefician de la etiqueta Eco sin necesidad de instalar un punto de carga en casa.