La última campaña de vigilancia sobre el uso del cinturón de seguridad y los sistemas de retención infantil deja cifras que la Dirección General de Tráfico (DGT) califica como alarmantes. En apenas siete días, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil formuló 6.863 denuncias por no llevar puesto el cinturón de seguridad o por no utilizar correctamente el sistema de retención infantil, lo que supone más de 980 infracciones diarias. Siete de cada 10 denuncias (69,3%) se produjeron en carreteras convencionales, vías de un solo carril por sentido donde la siniestralidad continúa siendo especialmente elevada. Esta campaña –realizada tanto en vías urbanas como interurbanas, con la participación de policías autonómicas y locales– incluyó el control de 443.758 vehículos, un volumen ligeramente inferior al registrado el año anterior. En ese contexto, Tráfico considera que la elevada proporción de infracciones en carreteras secundarias es un “hecho preocupante”, puesto que “estas vías siguen siendo las más peligrosas al ser donde mayor número de víctimas mortales se registran y donde conviene, aún más, extremar las precauciones”. Seis mil adultos sin cinturón Del total de sancionados, 6.405 eran adultos que viajaban sin cinturón. De ellos, 3.289 eran conductores; 1.426, ocupantes de los asientos delanteros; y 1.690, pasajeros situados en la parte trasera. La DGT recuerda que todos ellos “no viajaban debidamente protegidos en sus vehículos en caso de haber sufrido un siniestro de tráfico”. El organismo insiste en la importancia de este dispositivo de seguridad con un recordatorio contundente: “Está demostrado que el cinturón de seguridad, además de reducir en un 50% el riesgo de fallecer en un siniestro de tráfico, protege de salir despedido del habitáculo, así como de impactar contra el parabrisas. En casco urbano, la posibilidad de resultar herido grave o muerto es cinco veces menor si se lleve puesto el cinturón de seguridad”. En lo que va de año, 21 de las 73 personas fallecidas en siniestros viales –de las que se conoce si usaban algún dispositivo de seguridad– no lo llevaban puesto, lo que representa un 29%. 458 menores sin sistema de retención infantil Los agentes detectaron también 458 menores que viajaban sin una sillita infantil o usándola de manera incorrecta. De ellos, 336 se encontraban en los asientos traseros y 122 en los delanteros, pese a que la normativa obliga a utilizar un sistema de retención infantil (SRI) adecuado a la talla y peso del menor cuando este mide 135 centímetros o menos. Más allá de la obligación legal, las autoridades insisten en tres factores determinantes para garantizar la protección real: la correcta instalación de la sillita, el ajuste firme del arnés y la compatibilidad con el vehículo. Errores frecuentes en cualquiera de estos puntos pueden anular la eficacia del sistema incluso cuando se utiliza. Contexto: el problema estructural del uso del cinturón Las cifras provisionales a 24 horas en vías interurbanas reflejan un panorama preocupante: 157 personas fallecidas en 2025 en turismos y furgonetas no llevaban puesto el cinturón o el SRI en el momento del siniestro. La DGT subraya la gravedad de este dato en el vídeo que acompaña a la campaña, en el que se formula una pregunta directa: “¿Quieres ser tú el próximo?” La combinación de controles presenciales, vigilancia aérea y sistemas automatizados busca reforzar la percepción de control y fomentar el cambio de hábitos, especialmente en aquellos segmentos donde la utilización del cinturón sigue siendo irregular. Tráfico apunta a las plazas traseras y los desplazamientos cortos como los dos escenarios donde más relajación se detecta. La DGT sostiene que el margen de mejora es enorme. Si el 99% de conductores y acompañantes utilizara correctamente el cinturón o el sistema infantil, podrían evitarse centenares de muertes al año en Europa. En España, la campaña aspira a consolidar el uso generalizado en autovías y autopistas y a reducir la brecha que aún persiste en zonas urbanas. No utilizar el cinturón o el SRI –o hacerlo de forma incorrecta– conlleva una sanción de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos en el caso del conductor.